- Ministerio de la Familia asegura que no les alcanzó el presupuesto
Arlen Pérez
Los vigilantes del Ministerio de la Familia (Mifamilia) llevan casi tres meses sin recibir su salario, algunos de ellos están endeudados y otros hasta sacaron a sus hijos de la escuela.
José Tomás Jiménez lleva nueve meses trabajando como vigilante de Mifamilia, tiene nueve hijos y ha tenido que sacar a cinco de ellos de la escuela porque no tiene para pagar los gastos.
Jiménez vive en Batahola y por falta de dinero ha tenido que caminar al trabajo.
Los vigilantes ganan 800 córdobas quincenales y piden que se les paguen los meses atrasados.
“Todo mundo se va a su casa y nosotros nos quedamos aquí desvelándonos por 800 córdobas. Cómo va a ser posible que ocurra esto en una institución que ayuda al necesitado”, expresó Jiménez.
Marvin Rosales lleva año y medio de trabajar como vigilante para Mifamilia y para él lo más difícil es tener deudas.
“Yo debo en una pulpería como 500 córdobas y la gente ya no nos quiere fiar. Lo que queremos es que nos paguen los meses que nos deben: septiembre, octubre y noviembre. Ya vamos por diciembre y esperamos no pasar una Navidad triste, sino una alegre”, expresó Rosales.
PRESUPUESTO «CHINGO»
Sergio Ortiz, director financiero del Mifamilia, manifestó que los vigilantes se han quedado sin salario por problemas con el presupuesto.
“El presupuesto interinstitucional del ministerio presentó ciertas dificultades producto de las mismas limitaciones que el mismo presupuesto general tiene, de tal manera que hemos estado haciendo, como en otras ocasiones, gestiones con el Ministerio de Hacienda”, explicó Ortiz.
Agregó que están buscando alternativas para cumplir con ese compromiso y añadió que probablemente el próximo año se reduzca el monto destinado a la vigilancia, para no enfrentar el mismo problema.
“Inicialmente teníamos presupuestado 170 mil córdobas para la seguridad, luego pasó a 130 mil y la tendencia es reducirlo porque pensamos que para el próximo año se dará la misma situación”, explicó el director financiero.
Manifestó que el problema de este ministerio es que su única fuente de ingreso es el monto que le asigna el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, porque otro tipo de financiamientos, como las donaciones, llegan destinadas para el pago de proyectos específicos y no se pueden gastar en salarios.