Una enfermedad fácil de “cachar”

A través de la tos su pequeño o pequeña puede ser contagio de bronquiolitis Dra. María Mercedes Somarriba Pediatra General e Infectóloga La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria frecuente en los menores de seis a 18 meses de edad, es causada por el Virus Sincitial Respiratorio el cual inflama los bronquios más pequeños de los […]

A través de la tos su pequeño o pequeña puede ser contagio de bronquiolitis

Dra. María Mercedes Somarriba

Pediatra General e Infectóloga

La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria frecuente en los menores de seis a 18 meses de edad, es causada por el Virus Sincitial Respiratorio el cual inflama los bronquios más pequeños de los pulmones llamados bronquiolos de ahí el nombre bronquiolitis.

El contagio se da por las secreciones expulsadas al toser, estornudar, llorar, hablar. Un niño (a) enfermo lo disemina en un período de dos a ocho días.

La bronquiolitis inicia como resfriado, sin fiebre o con fiebre (38 grados C), a los dos días el niño presenta tos frecuente, flemosa y dificultad para respirar, se puede escuchar un pito (sibilancia) o ronquidos que vienen del pecho del bebé.

El diagnóstico final lo hace el médico, a veces es necesario la radiografía de tórax y examen de sangre para descartar otras enfermedades parecidas.

Ofrezca abundantes líquidos para mantener húmedas y suaves las secreciones bronquiales y facilitar la expulsión de flema. No dé medicamentos que quiten la tos porque es el mecanismo para expulsar la flema.

La terapia respiratoria (palmaditas en la espalda y pecho) ayuda a movilizar la flema. Acueste al enfermo o enferma en posición semi-sentado para que mantenga una mejor respiración.

Baje la fiebre con acetaminofén o con paños de agua tibia y algunas sopladitas con un cartón. Si tiene secreción en la nariz, debe limpiarla con lavaditos nasales de solución salina. Puede necesitar jarabes o nebulizaciones para desinflamar los bronquios y bronquiolos. Esto lo indica el médico.

SEÑALES DE ALERTA

Acuda al pediatra si nota los siguientes síntomas: decaimiento, ha dejado de comer, el llanto es débil, palidez o color moradito en los labios y uñas, respiración marcada y rápida, se dibujan las costillas al respirar y la barriga se observa con movimiento (bamboleo). Tiene quejidos al respirar, silbidos y ronquidos que se escuchan fácilmente. Presenta vómitos, fiebre alta y sostenida, tos frecuente e incontrolable, mucho llanto e irritabilidad y mucho sueño.

Clínica San Ángel Tel.277-3556  

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