Marco Antonio Guido I.
Todo procesado tiene derecho en igualdad de condiciones a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley.
Comienzo este artículo expresando un precepto constitucional establecido en nuestra Carta Magna, entre los derechos individuales. He sido testigo de la falta de cumplimiento a este precepto por parte de los periodistas, al condenar de manera expresa al supuesto involucrado en el hecho ocurrido en Chontales en contra de la periodista María José Bravo Sánchez, al señalar en sus declaraciones escritas y orales que fue el señor Hernández González quien ultimó a balazos a la periodista. Sin lugar a dudas, esto demuestra una irresponsabilidad del actuar del periodismo nacional, tal vez dejándose llevar por sentimientos de dolor, tristeza y otros, que hacen pedir justicia a toda costa en contra del señor Hernández González.
Quiero recordarles, fundamentado en el principio constitucional que prescribe, que toda persona es inocente hasta que no se pruebe su culpabilidad, que la competencia de juzgar y determinar la culpabilidad es exclusiva de un jurado de conciencia.
En igual irresponsabilidad raya la fiscal a cargo del caso, al afirmar categóricamente que el señor González es responsable por las pruebas técnicas realizadas por la Policía, y que en tal caso conforman el acervo probatorio.
Para un Estado Social de Derecho como el nuestro, el señor González, en tanto no sea juzgado conforme a la ley, será presuntamente responsable del delito.
Así, pues, señores periodistas y señora fiscal en tal estado de cosa, ustedes son presuntamente responsables de los delitos de injurias y calumnias.
Egresado de la licenciatura de Derecho