- Civiles franceses huyen por miles
AFP
ABIYAN.- La calma regresó el domingo a Abiyán, aunque los occidentales seguían abandonando el país, mientras la Unión Africana (UA) se mostraba favorable al proyecto francés de sanciones contra Costa de Marfil tras una cumbre sobre la crisis marfileña celebrada en Abuja.
Tras una semana de graves disturbios y actos de violencia, sobre todo contra los blancos, el presidente marfileño Laurent Gbagbo decidió nombrar a la cabeza del ejército al hasta ahora comandante de las operaciones en el terreno, el coronel Philipe Mangu.
El coronel Mangu dirigió la ofensiva de las Fuerzas Armadas de Costa de Marfil (FANCI) iniciada el 4 de noviembre contra los rebeldes del norte del país.
Esa operación se interrumpió brutalmente el día 6, cuando Francia destruyó en represalia la aviación marfileña que bombardeó una de sus posiciones en Buake (centro), causando la muerte de 9 militares franceses e hiriendo a 38.
En Abiyán, que recobró la tranquilidad, aún estaban presentes los “jóvenes patriotas” partidarios de Gbagbo pero en el día del Aid el Fitr, que señala el final del Ramadán, cristianos y musulmanes acudían a sus respectivos templos.
Sin embargo, cientos de europeos, mayoritariamente franceses, se disponían a abandonar el país.
Los embajadores de Holanda y Suecia tenían previsto salir de Abiyán el domingo por la noche rumbo a París, mientras Egipto anunciaba que evacuará a sus ciudadanos del país.
Más de 5,000 personas han sido repatriadas hasta ahora de Costa de Marfil, anunció el domingo el Ministerio francés de Relaciones Exteriores, una cifra que incluye casi un millar que llegarían a París ayer domingo.
En el barrio residencial de Cocody, los jóvenes patriotas seguían presentes cerca de la residencia del jefe de Estado. Gbagbo denunció la “provocación” de los franceses, que este fin de semana desplegaron varios vehículos blindados en ese sector.