Abstencionismo ganó referéndum

Álvaro Martínez Cuenca

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Abstencionismo ganó referéndum


Álvaro Martínez Cuenca




Mucho se habló que las elecciones municipales iban a ser también como un referéndum para que el pueblo aceptara o rechazara a sus representantes que ejercen el poder político en su nombre.

El abstencionismo ganó este referéndum a tal grado que el mayor ganador de alcaldías el FSLN con 720 mil votos a nivel nacional apenas representa el 26 por ciento del total del Padrón Electoral 2.7 millones (ciudadanos elegibles para votar), por lo que dos millones de personas o no votaron por el Frente o se abstuvieron, por lo que aunque hayan sido elecciones legales el resultado de éstas deben ser de mayoría, concepto básico de la democracia que promueve gobiernos nacionales o municipales con mayoría o más que es lo que da la legitimidad política a éstos.

Considero que tan alto grado de abstencionismo se debe a que la gran mayoría de la población votante está decepcionada de los partidos políticos tradicionales y la nueva fuerza política no se vio como alternativa independiente por su vinculación a los intereses del gobierno actual. La mayoría de la población no vive todavía en un Estado de Derecho en donde las leyes son la que mandan sino dirigentes políticos en contra de los intereses de la población, por lo que votar para ellos pudiera significar darle un espaldarazo al status-quo de falta de Estado de Derecho en Nicaragua, de injusticia de pobreza, de dictadura de partidos a través de pactos.

Quedó demostrado en estas elecciones que la mayoría del pueblo no apoya a estos partidos políticos ni se siente representado por ellos, ni creen que van a trabajar por el beneficio del pueblo, porque siempre han sido engañados por los gobernantes de turno y que desde la revolución pasando por los gobiernos elegidos democráticamente no se les ha resuelto el problema de una vida más digna, y la miseria incrementa a la par de la corrupción.

Es tiempo de reflexión para que estos partidos que se transformen en instituciones honestas, creíbles que permitan el relevo de figuras que son percibidas como la síntesis del mal que hay en los partidos que no deja ver las cosas buenas y las obras positivas que estas instituciones pueden realizar y que dejen modernizar estas instituciones con programas que llenen las necesidades reales del pueblo y no con ideologías que no responden a la libertad, aspiraciones del pueblo con promoción de una economía realista que promueva el empleo con la libre empresa, las inversiones y el bien común y comencemos a salir del subdesarrollo mental, social y económico para comenzar a salir de la pobreza

También es tiempo de reflexión para una tercera vía que se organice verdaderamente independiente y con programas claros y confiables para la población.

Si siguen los mismos políticos con las mismas actitudes que ponen primero sus intereses y los del partido antes que los del país no habrá cambio ni transformaciones en los partidos. Y para las próximas elecciones el abstencionismo será mayor no teniendo legitimidad política el Presidente electo o el abstencionismo demuestre su desesperación de una forma inesperada perjudicando a todos y a la democracia.

El autor es abogado.

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