Lauren Keller Johnson
Un empleado no siempre puede lograr que su firma le ofrezca asignaciones factibles de brindar una ideal combinación de experiencias, especialmente cuando su interés es convertirse en presidente del directorio. En cambio, dice Gerry Roche, presidente de la firma Hedrick & Struggles que busca ejecutivos para puestos importantes, “usted debe tomar la iniciativa cuando se trata de su desarrollo profesional. Dígale a su jefe que usted tiene más talento que el que su actual empleo puede absorber. Pida que le brinden oportunidades para administrar una nueva división o tomar un producto adicional o experiencias en la industria”.
Por supuesto, conversaciones acerca de su desarrollo profesional pueden resultar delicadas si su jefe ocupa el cargo que usted ambiciona. Pero, según Roche, “hay que aceptar esa paradoja. Es fatal que usted no envíe el mensaje de que está interesado en avanzar en la empresa. Pero es también peligroso si usted expresa su interés, y su jefe lo considera a usted una amenaza”.
Usted debe también moldear sus exámenes anuales para que las oportunidades de desarrollo ocupen el centro del escenario. “Insista en exámenes anuales que tengan significado y substancia”, dice Roche. “Pídale a su jefe que le explique cómo puede hacer para avanzar, cuáles son sus defectos, y cómo puede superarlos. Su jefe debe sugerir pasos específicos para su adiestramiento o asignaciones particulares que le permitan mejorar sus destrezas y hagan más factible su promoción”.
Roche admite que exámenes eficaces son difíciles de hacer, especialmente porque para muchas personas es doloroso hablar acerca de sus puntos débiles.
Pero la “saludable fricción” generada por tales conversaciones es vital para el desarrollo de cualquier ejecutivo. Añade Roche: “Si usted no obtiene una honesta retroalimentación e ideas para tomar acciones en sus exámenes anuales, váyase a otra empresa. Usted no necesita un jefe que ignora cuáles áreas debe desarrollar para poder avanzar en la compañía”.