- La ex guerrilla salvadoreña celebró elecciones internas, en las que se escogió al “duro” Medardo González —el ex comandante “Milton Méndez” , hombre de confianza de Schafik Handal—, como nuevo coordinador general, Los reformistas lo impugnan
Alberto L. Alemán
Los comicios internos para escoger nuevas autoridades nacionales del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) fueron una medición de fuerzas entre la línea dura, opuesta a cambios políticos de la línea partidaria, y los reformistas, quienes abogan por modernizar el partido y abrirlo a nuevos sectores sociales.
El duelo del domingo último fue en realidad una batalla más de una prolongada guerra de años y que recrudeció desde la derrota en las presidenciales de marzo pasado. Fue ganado por los “duros” —en control de las estructuras partidarias—, aunque su triunfo es cuestionado por los reformistas, quienes sugieren que el proceso no fue honesto.
El dirigente ortodoxo Medardo González, el ex comandante guerrillero “Milton Méndez”, fue electo el domingo como coordinador general del FMLN. Bien conocido en las filas partidarias, su nombre no suena mucho fuera de ellas. Es muy cercano al comandante Schafik Handal, jefe de la bancada parlamentaria, ex candidato presidencial y el caudillo más influyente del FMLN.
Con la participación del 51.6% del padrón de 90,720 militantes con carné, el tribunal electoral del FMLN, declaró el miércoles como el nuevo coordinador general a González.
El tribunal electoral otorgó 25,270 votos para González o el 53.93% de la votación, y 21,570 votos (46%) para su contrincante, Oscar Ortiz.
«FRAUDE»
La corriente renovadora impugnó su elección, así como otras 29 en varios departamentos de El Salvador.
Además del coordinador general, la militancia del FMLN renovó todos los cuadros de dirigencia, tanto departamentales como municipales y el Consejo Nacional de 35 miembros.
El candidato renovador a coordinador, Oscar Ortiz, alcalde de Santa Tecla y el rostro más visible del ala reformista, ha expresado que hubo “graves anomalías”; esta fracción habla incluso de “fraude”.
Urnas llenas previamente, irregularidades de inscripciones, obstáculos a los candidatos del cambio, son algunos de los reclamos.
Los recursos de nulidad comenzaron a ser presentados el lunes ante el tribunal electoral y el miércoles se completó la impugnación que incluye los comicios en la capital San Salvador, las ciudades periféricas y populosas de Soyapango, Ayutuxtepeque.
Otro municipio clave, donde la corriente reformista impugnó los comicios, es en Jiquilisco, 106 km al sureste de San Salvador, en el departamento de Usulután, que es la ciudad con mayor número de votantes después de la capital con 3,663 personas.
“Hay inconformidad, porque los que se proclaman ganadores no lo han hecho en buena lid, por lo que confiamos que nuestros recursos deberán ser aceptados, ya que en algunos casos a los votantes (principalmente campesinos) los de la corriente opositora —ortodoxos— les marcaban la papeleta”, aseguró Julio Hernández, líder reformista.
Por su parte, Sigfrido Reyes, de la línea ortodoxa, aseguró que “el proceso electoral se desarrolló con base al estatuto y otras reglas que se acordaron y ahora lo que se observa es que no hay voluntad (de los reformistas) a aceptar el triunfo contundente de Medardo González”.
En marzo pasado, el hoy presidente Elías Antonio Saca, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), venció al comandante Handal con una diferencia de 20 puntos.
Inmediatamente tras la paliza, Oscar Ortiz y los reformistas demandaron la renuncia del liderazgo ortodoxo, culpándolo de la derrota.
Como en ha sucedido con el FSLN y sus tres derrotas consecutivas en elecciones presidenciales, el revés no sirvió a un proceso de introspección y cambios, sino que produjo un afianzamiento de las posiciones ortodoxas y las purgas de elementos críticos con la dirección del partido.
Los “duros” farabundistas, con Handal a la cabeza, rechazan el Tratado de Libre Comercio Centroamérica-EE.UU.-República Dominicana (DR-Cafta), se solidarizan con Cuba y se oponen a la guerra en Irak.
EL NUEVO LÍDER
El nuevo coordinador del FMLN es un viejo combatiente de la guerrilla salvadoreña. Durante el conflicto armado (1980-1992), usó el seudónimo de “comandante Milton Méndez”. A principios de los años setenta, ingresó a las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), la más numerosa de las cinco organizaciones que posteriormente, conformaron el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
A este ex diputado se le considera un buen estratega político. La prensa salvadoreña lo describe como el artífice de que Schafik Handal, a pesar de ser una figura que generaba rechazo por su pasado y radicalismo, haya obtenido 812 mil votos en marzo pasado, el resultado más alto del FMLN desde 1994.
Si bien su nombre es conocido por la militancia partidaria, es un desconocido para el amplio público. “Eso le deja más enigmas a la derecha”, celebra Walter Durán, un diputado ortodoxo.
“Su candidatura no es accidental”, escribió La Prensa Gráfica. “En los últimos cuatro años se volvió el hombre operativo de Handal. El hombre que le agenció frente a (Oscar) Ortiz (en las primarias internas pre-presidenciales) y quien en buena medida contribuyó al crecimiento de los votos del Frente”.
“El criterio para elegir a Medardo fue: quién nos puede asegurar el conocimiento de la naturaleza organizativa y del arraigo del FMLN y que además tenga experiencia administrativa”, dice Eugenio Chicas, del ala ortodoxa.
Según la prensa, su candidatura era en realidad un pulso entre Handal y el líder renovador Oscar Ortiz.
GRAN FUERZA
Tras el fin de doce años de guerra civil en 1992 mediante la firma de acuerdos de Paz, el FMLN, que se desarmó y se transformó en partido político, y es la primera fuerza política en el Congreso salvadoreño, con 31 de los 84 diputados y gobierna la capital.
(Con reportes de AFP, El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica)