Jorge Loáisiga Mayorga
Los 671 mil dólares que confiscaron las autoridades estadounidenses de una cuenta relacionada con el ex presidente Arnoldo Alemán, eran el producto de la venta del helicóptero rojo, franjas doradas, año 2000, Bell 407, matrícula guatemalteca TG-NVR-P, que Byron Jerez compró para Alemán con fondos sustraídos ilegalmente de las arcas del Estado de Nicaragua.
Los fondos habían sido congelados en la segunda semana de marzo del año pasado, en el Bank first de Oklahoma City.
El dinero será entregado a Nicaragua por las autoridades de aquel país antes del 20 de noviembre, según confirmó el Procurador General de la República, Alberto Novoa, junto a otros U$2.3 millones de Byron Jerez, por la confiscación y posterior venta de un apartamento en Miami.
El congelamiento de los mismos se dio porque las autoridades de Estados Unidos conocieron que los 671 mil dólares provenían de operaciones comerciales relacionadas a actividades ilícitas que dañaron el patrimonio del Estado nicaragüense.
La aeronave fue comprada en 1.4 millones de dólares con fondos de la Sociedad Industrias Andina de Desarrollo, y registrada a nombre de la empresa Servicios Ejecutivos Nacionales (Sena), ambas sociedades ligadas al ex Director General de Ingresos, Byron Jerez.
Semanas después, el caso apareció en las investigaciones judiciales que se hacían en el caso de lavado de dinero por el que se condenó a Alemán y en el que fue absuelto Jerez.
Industrias Andinas de Desarrollo fue la empresa que recibió siete millones de dólares de fondos de la Tesorería General de la República (TGR), entre enero de 1999 y julio del 2000, según se ha documentado en los juicios contra Jerez, Alemán, el ex Ministro de Hacienda y Crédito Público, Esteban Duque Estrada, y otros ex funcionarios, por presunto lavado de dinero.
El helicóptero, comprado entre enero y abril del 2000, era utilizado por Alemán y a la vez se le alquilaba al Estado. Jerez se encargaba de hacer los cobros del alquiler.
En medio de la tormenta que desató el arresto de Jerez en abril del 2002, la nave fue vendida en un millón de dólares a la empresa Centrans Energy Services Inc., con sede en Guatemala.
Alemán, a través de sus testaferros, habría pedido que el dinero fuera depositado en una cuenta bancaria en Oklahoma, Estados Unidos.
Días después, Alemán pidió transferir ese dinero en otro cheque a nombre del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y que fuese depositado en el Banco de la Producción de Nicaragua, pero el dinero fue detectado por las autoridades norteamericanas y se congeló mientras se investigaba.
Mediante un acuerdo con la empresa fantasma Sena, las autoridades norteamericanas se quedaron con 671 mil dólares y le pagaron a un abogado 50 mil dólares.