Hay un diagnóstico de Arafat, pero no permiten divulgarlo

Emma RossPARíS/ AP Roman, Times, serif»> Hay un diagnóstico de Arafat, pero no permiten divulgarlo Emma RossPARíS/ AP Determinar un diagnóstico preciso de la dolencia que afecta al líder palestino Yaser Arafat debería ser una tarea bastante sencilla, afirman los expertos en medicina. Los exámenes de sangre, muestras de orina y escaneos permiten diagnosticar la […]

Emma RossPARíS/ AP

Roman, Times, serif»>
Hay un diagnóstico de Arafat, pero no permiten divulgarlo


Emma Ross
PARíS/ AP




Determinar un diagnóstico preciso de la dolencia que afecta al líder palestino Yaser Arafat debería ser una tarea bastante sencilla, afirman los expertos en medicina.

Los exámenes de sangre, muestras de orina y escaneos permiten diagnosticar la mayoría de las enfermedades en cuestión de 48 horas, y normalmente 10 días son más que suficientes para determinar la causa precisa de una dolencia.

Sin embargo, casi dos semanas después de que el líder de 75 años de edad ingresó a un hospital militar francés, no se ha emitido ningún diagnóstico, provocando interrogantes sobre la posibilidad de que sus médicos estén desconcertados por no poder detectar el tipo de enfermedad o que ya la hayan identificado pero no quieran informarla.

La explicación más plausible, dicen los expertos, es que los doctores saben qué es lo que está mal, pero no se les permite divulgarlo.

Existe una pequeña posibilidad de que el líder de la causa palestina haya estado simplemente demasiado indispuesto como para aplicarle los exámenes definitivos, pero algunos expertos médicos internacionales dicen que eso es improbable.

“En la actualidad, las máquinas y los sistemas de imágenes pueden proporcionar una autopsia en vivo, y su sangre y orina seguirán proporcionando los diagnósticos fundamentales”, dijo el doctor Eric Braverman, neurólogo experto de Nueva York. “Pienso que es posible asegurar que los médicos tienen un diagnóstico y no están dándolo a conocer”.

En las pasadas dos semanas se han conocido fragmentos de información, pero no los suficientes como para proporcionar una imagen clara.

Cuando Arafat llegó a París el 29 de octubre, los médicos palestinos ya habían dicho que tenía un número reducido de plaquetas, lo cual está relacionado con una serie de enfermedades, desde un mal funcionamiento grave de la médula espinal y cáncer, hasta infecciones y envenenamiento.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí