Marlon Navarrete
Con mucha consternación y pena el país nuevamente es testigo de otro crimen en contra de una periodista, lo más doloroso es que aparentemente fue realizado por un demócrata y no por un extremista enardecido que es de quienes se esperan este tipo de actos.
Pareciera estarse poniendo de moda el asesinato de periodistas teniendo como precedente muy negativo el crimen de Carlos Guadamuz (q.e.p.d.) y que no se esclareció en su totalidad, permaneciendo como una invitación de que continúen con impunidad este tipo de crímenes que en el fondo buscan intimidar la única libertad institucional que permanece intacta, como es la libre información y la libertad de expresión.
Ojalá se esclarezca con la verdad este lamentable suceso y prevalezca la justicia en este caso, para que no hayan otros que sigan el primer paso que ya dio el asesino de Carlos Guadamuz.