Christophe de RoquefeuilWASHINGTON/ AFP
El presidente George W. Bush no va a cambiar radicalmente el rumbo de la política exterior estadounidense tras su reelección, pero quiere restaurar una “relación fuerte” con los gobiernos europeos tras las divisiones suscitadas por la guerra de Irak.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, aseguró en una entrevista publicada el martes por el Financial Times, que Bush va a continuar ejerciendo una política exterior “agresiva” y no piensa “ni ceder ni retroceder”, aunque muchos países la hayan considerado “demasiado unilateral”.
Tras vencer en las urnas el 2 de noviembre con destacada ventaja y asegurándose de una mayoría afianzada en el Congreso estadounidense, Bush ve su segundo mandato como “una continuación de sus principios, de sus visiones políticas, de sus creencias”, acotó Powell.
EE.UU. no descarta renunciar a la posibilidad, “cuando sea necesario, de actuar solo o con una coalición de voluntarios para defender nuestros intereses”, remarcó.