“Nicaragua no ha sido explorada aún”

Frank Mena es el precursor de la minería empresarial en Nicaragua después de la estatización del sector durante la década de los ochenta. Ahora reclama por el poco apoyo que existe para sacar a flote el potencial de este rubro, del que se siguen explotando los mismos enclaves de la época colonial Gustavo Ortega Campos […]

  • Frank Mena es el precursor de la minería empresarial en Nicaragua después de la estatización del sector durante la década de los ochenta. Ahora reclama por el poco apoyo que existe para sacar a flote el potencial de este rubro, del que se siguen explotando los mismos enclaves de la época colonial

Gustavo Ortega Campos

Aprimera vista, Frank Mena, presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (Caminic), da la impresión de ser una persona enojada, de pocos amigos, quizás por mantener el seño fruncido casi siempre. Pero al hablar con él uno nota que es un personaje muy elocuente, con muchas anécdotas y franco.

Empezó en los avatares mineros sin saber nada al respecto, pero ahora es quien pelea por mejores condiciones para el desarrollo de la actividad, sobre todo en lo que respecta al marco jurídico, aspecto que considera muy inestable. “No hay cosa más cobarde que un millón de dolares, es más cobarde que un niño de cinco años”, dice al referirse a la percepción de los inversionistas.

La minería generó el año pasado 30 millones de dólares, alrededor de 4,600 empleos directos y unos 12 mil directos, cifras que pueden aumentar si el gobierno respaldase más al rubro, asegura el entrevistado al tiempo que agrega que sólo con la inversión extranjera el sector puede surgir.

¿Cómo inició en la minería?

En realidad la actividad minera la comencé sin saber absolutamente nada, eso fue en el año 90-91, en 1979 me fui al exilio, en 1990 cuando doña Violeta (Barrios) fue electa, su hermano Carlos Barrios (q.e.p.d.) y el doctor Fernando Zelaya me llamaron a Miami para invitarme y pedirme que si podía cooperar con el gobierno de doña Violeta porque la actividad principal mía hasta 1979 fue la carne, yo manejaba a través de una compañía el 70 por ciento de la producción nacional de carne, yo la mercadeaba, abrimos mercados en Francia, Japón, Suecia, Puerto Rico; Estados Unidos ya estaba abierto. Llegamos a colocar como 56 millones de las 72 millones de libras de carne que producía el país, establecimos nuevos sistemas, nuevos cortes, el empaque en vacío. Logramos introducir al mercado del Japón productos derivados que antes se tiraban, como el intestino medio, parte de la pretina del mondongo y logramos precios de 1.40 por libra comparados con la carne que estaba a 1.10.

¿Pero aceptó la propuesta al fin?

Me vine a cooperar con el gobierno de Doña Violeta, me nombraron asesor en el ramo de la carne para volver a integrar a Nicaragua como país exportador al mercado de Estados Unidos porque habíamos salido de la lista autorizada debido al embargo comercial (en los años ochenta), presté servicios sin devengar salario durante 14 meses, formé una comisión de trabajo, un grupo de 12 personas, cuando estuvo eso listo me trasladé a Washington con gastos pagados por el Gobierno de Nicaragua y logramos incluir a Nicaragua como país exportador. Durante ese período asistí a reuniones con el gabinete y se hablaba de reactivar la economía de Nicaragua y una noche se discutió y se acordó que la minería iba a privatizarse.

¿Fue ahí que se metió al asunto minero?

Al escuchar eso recordé algo que oí cuando estuve en el servicio exterior de alguien apreciado que dijo únicamente los brutos e ineptos trabajan duro, en el caso de él se acomodó muy bien económicamente con posesiones de petróleo, en esa etapa muy joven y lo recordé cuando se discutía la privatización de la minería, me puse a pensar que habiendo sido Nicaragua el séptimo productor de oro a nivel mundial en los años cuarenta, entonces al día siguiente busqué un abogado que tuviera conocimiento en esto y contacté a los encargados de la minería en el gobierno, solicité 14 concesiones…

¿Se lanzó sin conocer nada?

Sí, no sabía a lo que me estaba metiendo, como fui el primero en lanzarme y había mucho temor, falta de credibilidad y de confianza en Nicaragua, pues no había mucha demanda en ese tiempo, acabábamos de pasar un período bastante crítico para lo que era la inversión extranjera, al mes y medio me notificaron que las 14 concesiones estaban autorizadas y cuando me pasaron el pago que tenía que hacer, cuando vi aquella cantidad dije que debía estar loco para ésto, regresé siete y me quedé con la mitad. Busqué a la gente que tenía conocimiento y desarrollé trabajos de exploración a nivel básico, lo que es la perforación y de ahí se establece la viabilidad de la explotación minera.

¿La minería es una actividad cara, el capital para desarrollarla era propio?

Después de obtener las concesiones me fui a Vancouver, (Canadá), el centro minero de América y visite a varias empresas grandes, visité a siete empresas, me imagino que ellos notaron la falta de conocimiento técnico que yo tenía y me preguntaban qué oferta les hacía, yo les fui franco, les dije que tenía poco conocimiento pero que era una actividad con gran potencial y que andaba visitando varias empresas y que cerraría el trato con la que ofreciera más.

¿Y cuánto logró?

Sucedió algo curioso, yo había gastado con la adquisición de las concesiones y los trabajos de exploración, aproximadamente unos 44 mil dólares, yo decía que si recuperaba unos 150 mil dólares feliz de la vida, más que recompensado todo el esfuerzo, el señor que me atendió en una de las empresas me dijo que definitivamente que la oferta tenía gran potencial pero con el inconveniente de que el país acababa de pasar por un período que daba poca credibilidad (eso fue en 1994), habría que esperar tiempo y que bajo otras circunstancias me hubiesen hecho una mejor oferta, yo les respondí que me dijeran el monto para valorarla, pues ya había tenido otras, pero en realidad era la primera y me dijo que negociaríamos las siete concesiones y lo que me ofrecían era 750 mil dólares…

¿Tanto?

La cara que yo puse en ese momento es como la que usted puso en este momento…

Es que de 44 mil a 750 mil dólares existe un trecho inmenso…

Al verme la cara ellos me dijeron todavía a manera de disculpas que tenía que comprender que la situación del país no daba mucha confianza y que ellos sabían que las concesiones valían más que eso. No cerré en el momento la negociación, me dijeron que si tenía otra oferta mejor podíamos renegociar, a los dos días regresé y cerramos el trato. Me vine con 250 mil dólares con el compromiso de formar una compañía y no involucrarme con nadie más durante cinco años. Formé los equipos.

¿En que áreas estaban las concesiones?

En todo el país, en Nueva Segovia, Matagalpa, la RAAS, la RAAN, Boaco, de las cuales hemos conservado unas doce…

¿De las siete siguieron creciendo a más?

Sí, llegamos a tener más de 30 concesiones. Llegamos a tener un personal de nueve mil personas. La verdad es que Nicaragua tiene un potencial enorme, el problema es el trato que los diferentes gobiernos le han dado a la minería, Nicaragua no ha sido explorada aún, prueba de eso es que las explotaciones mineras como Siuna, Rosita, La Libertad, son las mismas minas que heredamos de la época de la colonia, la única nueva que tenemos es la de El Mojón (Chontales).

¿A qué se debe esta situación? Los precios se han venido recuperando y no sólo la minería metálica, también en la no metálica…

Es bien sencillo, la minería antes estaba controlada por los señores de turno en el poder, estamos hablando de los Somoza, durante esa época ellos traían técnicos y especialistas y sacaban las concesiones a nombre de ellos, no le daban la oportunidad a que nadie se desarrollara y perjudicaron la imagen de la minería porque como ellos la controlaban viciaban las inspecciones y aún persiste esa imagen negra.

Se supone que el gobierno posterior las nacionalizó con el afán de desarrollarlas…

Durante el gobierno sandinista los registros de la producción de oro se quedaron en cero y no es porque no se haya producido, sino que el oro salía del país como producto personal y se depositó en Checosolovaquia y Canadá, nunca fue registrado. Cuando yo entro en 1990 comienza a reactivarse pero con ese temor de los inversionistas que aún persiste.

Pero la Ley de Minas fue actualizada hace un par de años…

Los gobiernos no se han dado cuenta lo que puede representar la minería. Ahorita vamos a celebrar el II Congreso Nacional de Minería, vienen expertos internacionales, ministros de otros países, invitamos al presidente de la República y delegó en alguien, en cambio en otros países cuando celebran congresos de este tipo llega el mandatario con todo su gabinete.

¿Por qué cree que no le han parado “bola”?

Las reglas del juego no han sido claras, no han sido transparentes, aquí sólo existe la etapa de exploración y eso sólo produce el gasto que se incurre para explorar. La falta de visión y apoyo no ha permitido el desarrollo de la minería, las reglas del juego se cambian constantemente, yo luché durante años para crear una nueva Ley de Minas, pues la anterior era de 1975, ahorita ya hay un grupo de funcionarios que proponen reformarla nuevamente y apenas tiene tres años. Quieren eliminar los incentivos a la exploración.

Pero hay críticas en los aspectos ambientales y laborales…

Las autoridades inspeccionan frecuentemente, hay problemas con los mineros artesanales (güiriseros) pero los empresarios formales cumplen con las normas, pues utilizan maquinarias modernas, no usan mercurio, los güiriseros sí lo usan y nadie los controla por la misma falta de visión del Gobierno.

ECOLOGISTA, MÚSICO Y ACTIVISTA CÍVICO

Aunque suene extraño, en Boaco hay una zona donde el clima se asemeja a Jinotega, con unos 20 grados centígrados, con vegetación y producción cafetalera. Es la obra que ha venido desarrollando Frank Mena desde hace muchos años.

Son actualmente unas 300 manzanas de madera preciosa, en este verano se realizarán almácigos para unas 500 mil plantas más. La segunda etapa de su proyecto es cubrir la zona de Alamikamba y Makantaka en la zona del Caribe Norte.

Minero de ocupación, Frank Mena, también trabaja en la contraparte forestal como una manera de apoyar la conservación ambiental.

En la zona de Boaco arrancó con maderas preciosas en 1994 para garantizar la sombra del café y ahora mantiene un microclima que oscila entre los 18 y 26 grados centígrados.

En sus ratos libres Mena se dedica a la música, interpretando melodías con dos de los instrumentos que requieren más dedicación: el violín y el piano.

Es fundador y director de la Fundación Nicaragüense de Orientación Cívica, instancia que tiene 16 capítulos a nivel nacional. El objetivo de la institución es promover los derechos ciudadanos y defender la democracia.

HOJA DE VIDA

Nacido en Bluefields hace 70 años.

Se crió en Estados Unidos desde los seis años.

Graduado en Administración de Empresas en UCLA.

Fue gerente general para Centroamérica y el Caribe de International Food.

Estuvo en el servicio diplomático (Cónsul de Nicaragua en Nueva York), durante la administración de Luis Somoza.

Se ha dedicado a la caficultura, agroforestería y la minería.

Divorciado, tres hijos, cuatro nietos.

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