París/AFP
Cuatro altos dirigentes palestinos llegaron el lunes a París para ver a Yaser Arafat en el marco de una aguda polémica con Suha, la esposa del líder palestino, que los acusó de querer “enterrar vivo” a su marido.
El primer ministro Ahmed Qureia, el número dos de la Organización de Liberación de la Palestina (OLP) Mahmud Abbas, el ministro de Relaciones Exteriores Nabil Shaath, y el presidente del Consejo Legislativo Palestino (CLP, Parlamento) Rauhi Fatuh, llegaron en un avión privado anoche a París.
Los cuatro dirigentes finalmente decidieron viajar a Francia después de considerar la posibilidad de anular su viaje debido a las duras afirmaciones de Suha, de la que Arafat vive separado desde hace años pero que no se ha apartado del lecho de hospital del dirigente en los últimos días.
El martes por la tarde, la delegación palestina será recibida por el presidente francés, Jacques Chirac.
Suha Arafat, de 41 años, madre de la única hija de Arafat, acusó a esta delegación de planear un complot contra su marido y de hacer todo lo posible para heredar el poder antes de tiempo.
“Abu Ammar (nombre de guerra de Yaser Arafat) está bien y volverá a su patria (…) Un puñado de personas que desea heredar su poder vienen a París para intentar enterrarlo vivo”, aseguró a la cadena de televisión Al Yazira.
Los dirigentes palestinos se sintieron muy molestos por las acusaciones.