- Este domingo recuerde un local que marcó época
Juan Ruiz Sierra
Fue el lugar en el que, a finales de la década de los sesenta, comenzó a fraguarse la escena rock nicaragüense. De sus negras paredes colgaban afiches de estrellas del movimiento hippie. Se bailaba separado y no se veía con malos ojos el consumo de marihuana.
Anastasio Somoza Debayle intentó entrar en una ocasión y el portero no le dejó. Su mujer, Hope Portocarrero, fue objeto de burlas cultas y directas debido a su delgadez. El diario Novedades dijo que allí se celebraban ritos satánicos. Se trata de La Tortuga Morada.
La revista Magazine, que se ofrece gratis a todos los suscriptores de LA PRENSA, publica mañana domingo un reportaje sobre la discoteca. A través de entrevistas con aquéllos que tuvieron un papel destacado entre esas cuatro míticas paredes de la Managua preterremoto, se reconstruyen aquellos años, así como cuál ha sido la trayectoria de ese pequeño grupo de personas que creyeron posible una revolución con sólo una guitarra eléctrica y un poco de pachulí.
El nuevo número de Magazine también cuenta con historias sobre los sangrientos perros que trajeron los conquistadores españoles para masacrar a los indígenas; la lencería femenina como arma seductora; la precariedad y el dramatismo que se vive cada noche en las salas de emergencia de los hospitales públicos; un perfil de Veerappan, un criminal que puso contra las cuerdas a las autoridades de la India y avivó el secesionismo en el país asiático; y la odisea que supone viajar de Managua a Puerto Cabezas a bordo de un autobús.