Roberto Morales Muñoz
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La Comunidad Sudamericana de Naciones
Roberto Morales Muñoz
En la XXVI Cumbre del Mercosur, realizada en julio pasado en la ciudad de Puerto Iguazú, Argentina, los presidentes de los países miembros y sus asociados expresaron en un comunicado oficial su voluntad de seguir fortaleciendo la concertación política en el marco del Mercosur, como instrumento efectivo para el logro de los objetivos comunes. Asimismo, expresaron la importancia que atribuyen a la creciente vinculación entre los países sudamericanos y, en este sentido, manifiestan su determinación de estrechar la relación institucional entre el Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones y Chile como base para la construcción progresiva de una comunidad sudamericana de naciones.
En este marco y siguiendo esta misma línea, el 18 de octubre, en Montevideo, Uruguay, en la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) se llevó a cabo la XIII Reunión del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, cuyo objetivo fue, entre otros, establecer los lineamientos por los cuales se regirá el organismo en los próximos años. El Consejo de Ministros, órgano supremo de la Aladi, es quien decide la conducción política del proceso de integración latinoamericano.
Esta reunión contempló varios hechos relevantes para el proceso de integración regional como la firma del Tratado de Complementación Económica entre la CAN y el Mercosur, que marca el fin de las negociaciones del ACE Nº 59 de diciembre del 2003, tendientes a conformar un solo bloque económico. De esta forma, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y sus asociados Bolivia y Chile por el Mercosur, así como Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela por la CAN, se unen para integrarse en un proceso de liberación paulatino por un período de 10 años, hasta lograr la desgravación total del comercio en la zona.
En la actualidad, el comercio entre los dos bloques asciende a unos 6,000 millones de dólares, conformando un espacio comercial de doce países, cuyas economías representan alrededor del 90 por ciento del PIB de América Latina y el Caribe, alcanzando los 974,000 millones de dólares, cifra superior al PBI de Canadá y de los tigres asiáticos; con una población que bordea los 450 millones de habitantes. Este espacio sudamericano generó comercio, el año pasado, de alrededor de 31,000 millones de dólares, con exportaciones totales que superaron los 180,000 millones de dólares, con un importante potencial de intercambio de manufacturas.
En la XIII reunión del Consejo es evidente que se dio un paso mucho más firme hacia la integración regional sureña bajo la iniciativa de conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones. Asimismo, la Aladi fue testigo de la conclusión del proceso negociador para insertar a Perú en el Mercosur, mediante la firma del Convenio de Complementación Económica, que se iniciara en agosto del 2003 mediante el ACE Nº 58.
El acuerdo CAN-Mercosur tendrá un fuerte impacto en las economías de los países de la región considerado, por muchos especialistas, como muy positivo y significativo, pero como en todo proceso de integración habrá productos y sectores que corran el riesgo de desaparecer por su falta de competitividad; por ello, los países deben atender las necesidades de estos productos y sectores sensibles y coadyuvar al proceso de conversión en altamente competitivos dentro del mercado local y fuera de su mercado. Es decir, se debe fortalecer la capacidad productiva con miras a competir en los mercados de su región. Es muy importante para todos los países del área avanzar en la conquista y oportunidades que brindan los mercados externos.
Esta iniciativa de crear un espacio regional sudamericano ha sido de Brasil, quien la ha liderado mediante diversos mecanismos como el Área de Libre Comercio Sudamericana (ALCSA), a través de la negociación de una red de acuerdos comerciales con los estados sudamericanos, cuyo objetivo era constituir un contrapeso al tratado de libre comercio de Norteamérica (Nafta).
Finalmente, está previsto para diciembre de este año la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones, en ocasión de la reunión de Presidentes del Cono Sur a realizarse en Cusco, Perú, país anfitrión. Este nuevo bloque político abre una de las etapas más importantes del proceso de integración regional en lo que se refiere a su apertura externa con miras a la ampliación de temas, tales como: la cooperación financiera y política, el desarrollo económico y social, así como el desarrollo de infraestructura, entre otros. De esta manera se hace realidad el espacio sudamericano integrado, un nuevo actor internacional; un bloque que redimensiona las relaciones comerciales, económicas y financieras, entre otras, cambiando definitivamente la geopolítica latinoamericana, al conformarse el cuarto bloque del Continente Americano, luego del Caricom, SICA y Nafta.
El autor es jurista en Derecho Internacional.