Bush, Kerry y el tema del aborto

Henry Espinoza Nicaragua

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Bush, Kerry y el tema del aborto


Henry Espinoza Nicaragua



En el debate de la contienda electoral en Estados Unidos, el tema del aborto ha sido un punto central de discrepancias entre los candidatos. Los planteamientos tanto de Bush como de Kerry han dejado ver las profundas fisuras que los dividen no sólo a ellos dos como individuos que buscan gobernar el país más poderoso del mundo, por los próximos cuatro años, sino también a los grupos de intereses que representan, ideologías, enseñanzas religiosas, en fin de la visión dicotómica con la que se discute este asunto dentro y fuera de Estados Unidos. Quienquiera que gane logrará, probablemente, muy poca conciliación sobre el tema.

Bush ha dejado clara su posición sobre la necesidad de promover la abstinencia sexual para prevenir la necesidad de las mujeres de recurrir al aborto, de establecer restricciones legales al acceso al aborto, y de promover los derechos del no-nacido. Bush también ha dado pruebas de su consistencia sobre este tema al sacar a luz el proyecto de ley de restringir el aborto tardío (mismo que fue aprobado por el Congreso, pero rechazado posteriormente por la Corte de Justicia).

Kerry, por su parte, ha tenido que explicar su aparente inconsistencia entre ser católico y apoyar el derecho de las mujeres a decidir si quieren o no tener hijos, y a decidir cuándo (la doctrina católica prohíbe el uso de anticonceptivos y considera al aborto pecado capital sujeto de excomunión para el o la que incurre en esa práctica). Kerry argumenta que aunque ha sido un ferviente católico, lo cual trató de demostrar en uno de los debates al decir que había sido monaguillo de niño, sería incapaz de formular o imponer políticas o leyes que respondan a sus propias creencias religiosas. Considerando que en Estados Unidos existe una diversidad de iglesias cristianas y de religiones, Kerry ha dicho que es importante que el asunto del aborto lo defina cada mujer con su Dios, y con su doctor.

Por otra parte, las evidencias sobre el aborto también aportan de cierta forma a cada una de las posiciones. De forma notable, en Estados Unidos, en la última década, ha ocurrido un descenso en la frecuencia de abortos y de embarazos no deseados, y en particular entre las adolescentes americanas.

Según el Instituto Alan Guttmacher (que es un centro de estudios sociales), entre adolescentes, el 75 por ciento del descenso del aborto se puede atribuir al incremento en el uso de métodos anticonceptivos modernos y el 2 por ciento a la abstinencia sexual. Según cifras del mismo instituto, desde la legalización del aborto en Estados Unidos hace tres décadas, la mortalidad por aborto bajó drásticamente, y es incluso más baja que la esterilización quirúrgica femenina, y cientos de veces más baja que la que generaban los abortos clandestinos (o abortos con perchas, como los llaman popularmente en Estados Unidos).

El autor es Máster en Salud Pública, reside en Washington D.C.

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