Jeswald W. Salacuse
Debido a que la traducción complica los negocios, los ejecutivos deben planificarla, del mismo modo que hacen con cualquier otro elemento táctico. En base a investigaciones y entrevistas que hice a ejecutivos, para mi libro The global negotiator (El negociador global, Palgrave Macmillan, 2003), he desarrollado siete simples reglas que pueden ayudar a negociar con más eficacia cuando se trata de traducir propuestas.
1.) CONTRATE SU PROPIO TRADUCTOR, Y ELÍJALO DE MANERA MUY CUIDADOSA.
Excepto en casos donde tenga razones especiales para confiar, tales como cuando usted está negociando con un socio antiguo, no confíe en el intérprete de la otra parte, a menos que alguien en su equipo entienda el lenguaje y pueda revisar la traducción. Antes de contratar a un intérprete, intente determinar su destreza y experiencia de fuentes independientes, tales como el Consulado de Estados Unidos o la sucursal local de un banco multinacional.
2.) BRINDE INSTRUCCIONES A SU TRADUCTOR ANTES DE COMENZAR LAS NEGOCIACIONES.
Los intérpretes muy difícilmente conocen el contexto de una operación comercial. Por esa razón, usted debe asesorar a su traductor sobre el trasfondo de la negociación, esto es, sobre la naturaleza de su compañía, el tipo de transacciones que realiza, y la clase de acuerdo que piensa alcanzar. También debe explicar el modelo de traducción que usted espera.
Por ejemplo, si usted desea una traducción palabra por palabra, en lugar de un resumen, explique claramente ese requisito.
3.) MANTÉNGASE ALERTA.
Algunos intérpretes, ya sea por intereses personales o por su egolatría, intentan a veces tomar el control de las negociaciones.
Ese riesgo es particularmente grande si el intérprete también trabaja como intermediario, agente o consultor, y tiene esperanzas de obtener ganancias del convenio que usted suscriba.
Usted necesita protegerse de tales juegos de poder, aprendiendo lo bastante de su traductor como para determinar potenciales conflictos de intereses y permanecer alerta a lo largo de las conversaciones. De esa forma se asegurará de que su intérprete no está añadiendo consejos personales de su conveniencia.
4.) ASEGÚRESE DE USAR ORACIONES CORTAS.
Cuando usted está negociando, hable en fragmentos cortos, y haga pausas entre frase y frase. De esa manera dará al intérprete la posibilidad de traducir claramente sus palabras.
5.) HABLE CON LENTITUD Y CONCÉNTRESE EN LA CLARIDAD. Cada una de sus frases debe ser planificada con cuidado, para que no sean lastradas por el argot, las abreviaciones o la jerga comercial.
Interróguese de manera continua, “¿cómo puedo evitar que esta declaración sea mal entendida?”
6.) BRINDE UN DESCANSO A SU TRADUCTOR.
Permita a su intérprete tomarse descansos periódicos durante las negociaciones. No resulta conveniente que su traductor trabaje más de una hora seguida.
7.) RESPETE A SUS TRADUCTORES.
Trate a sus traductores con el respeto debido a todos los profesionales. Además de sus deberes como traductor, su intérprete podría ofrecerle también consejos útiles sobre la cultura y las prácticas comerciales de la otra empresa. Tome también en cuenta que el traductor de la otra parte tal vez tenga algunos conocimientos de su cultura, su conducta e inclusive su psicología. Su homólogo podría intentar que su traductor le ofrezca una opinión sobre usted. Por ejemplo, si usted es confiable.
Las empresas norteamericanas casi siempre exigen que el inglés sea el único idioma del acuerdo, pero la contraparte podría presionar para que el contrato sea redactado en su lenguaje. Debe llegarse a un compromiso a fin de crear una versión bilingüe, y asegurar que ambas traducciones sean fidedignas y exactas.