¿Ya sabe por quién votar?

Eduardo Enríquez

Faltan sólo ocho días para que los nicaragüenses tengan esa oportunidad de oro de ir a las urnas y decidir quién será su próximo alcalde. He escuchado a muchas personas —al menos en Managua— decir que no van a votar porque de cualquier manera “ninguno de los candidatos sirve”.

Eso puede ser cierto, pero la actitud correcta no es dejar de votar. Ese derecho que ahora tenemos le costó, literalmente, sangre, a muchas personas.

¿Pero eso no va a cambiar nada? Pues del siete al ocho de noviembre tal vez no, pero el ciudadano insatisfecho puede usar su voto para enviar un mensaje.

El ciudadano está insatisfecho con los políticos que actualmente ostentan el poder real —los del pacto y sus representantes—. Entonces, lo que hay que hacer es no votar por ellos, aún y cuando sean los que más oportunidades tienen para ganar.

El que está insatisfecho debe votar por cualquier otro, menos por los representantes del pacto en su municipio. Aun y cuando ganen, si ganan con menos votos que las elecciones anteriores, los pactistas comenzarán a notar una tendencia preocupante.

Si lo peor es no salir a votar, casi igual de malo es que el ciudadano insatisfecho salga a votar por alguna de las opciones mayoritarias “para no desperdiciar el voto”. Eso lo que hace es enviar el mensaje equivocado.

Además, ¿qué solución está dando el ciudadano a sus propios problemas con quedarse en su casa? Lo que está haciendo es dejándole el campo libre a la rapiña, porque no votar, para el insatisfecho, es como darle un voto a los pactistas, y darle un voto a los pactistas es dárselo a Daniel Ortega y Arnoldo Alemán para que perpetúen ese grotesco acuerdo que tiene al país bajo su control.

Tomemos como ejemplo Managua. ¿Qué pasa si gana Dionisio Marenco o Pedro Joaquín Chamorro? En el caso de Marenco, aunque su propaganda dice que será mejor que Lewites, la verdad es otra, si no vamos a la experiencia.

Este señor ya dijo que “no va a guardar la bandera rojinegra”, pero además, ¿qué tienen para mostrar?

Lewites durante el sandinismo ejecutó proyectos interesantes. ¿Pero Marenco? Lo que hizo fue racionar cuando manejaba el Micoin.

¿Y Chamorro? Por mucha buena intención que tenga, va a estar controlado por el “máximo líder”. Si quiere saber cómo sería una alcaldía de Chamorro, sólo vea al espejo de lo que es hoy la Presidencia, paralizada por los diputados. Chamorro estará paralizado por los concejales.

Entonces, ¡cuidado! Comprendo que sea difícil decidir por quién votar, pero basta con decidir por quién no votar.

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