Agencias
RAMALA, CISJORDANIA.- El líder palestino Yaser Arafat será trasladado hoy en avión a París para recibir tratamiento médico tras pasar casi todo el jueves durmiendo y sin poder digerir alimentos ni ponerse de pie, dijeron fuentes allegadas.
Jordania envió dos helicópteros a Cisjordania anoche para transportar a Arafat a Amán. En la capital jordana, Arafat tomará un avión para volar a Francia en las primeras horas de la mañana.
En París recibirá un tratamiento que combata la “trombocitopenia” que padece, una disminución del número de plaquetas en la sangre que podría ser “una infección viral, un cáncer o un envenenamiento en la sangre”, según sus médicos.
El primer ministro israelí Ariel Sharon ha asegurado a su homólogo palestino Ahmed Qureia que el “rais” (líder) podrá regresar a la Autonomía Palestina cuando finalice el tratamiento. En el pasado, el Estado judío se mostró reacio a formular dicha garantía.
Será la primera vez en casi tres años que el titular de la Autoridad Palestina se aleja de su asediado cuartel en Cisjordania.
Uno de sus médicos dijo a condición de guardar el anonimato que los análisis de sangre practicados al paciente muestran que Arafat tiene bajos los índices de plaquetas.
Arafat es incapaz de retener alimentos y sufre de diarrea, según la fuente. En ocasiones parece aturdido y no reconoce a varios de sus visitantes, agregó.
El miércoles por la tarde Arafat tomó sopa durante un encuentro con el primer ministro palestino Ahmed Qureia, su predecesor Mahmud Abbas, y otro funcionario, cuando vomitó, se desmayó y perdió el conocimiento por unos 10 minutos, dijo un guardaespaldas.
El Viceprimer Ministro israelí y responsable de Industria y Comercio, Ehud Olmert, ha manifestado a la radio pública que Israel “permitiría al Presidente palestino viajar al extranjero, pero a su vuelta sus condiciones seguirán iguales”.
Los funcionarios palestinos intentaron inicialmente restar importancia a los achaques de Arafat e indicaron que oró el jueves antes del amanecer y consumió un ligero desayuno de copos de avena.
Como muestra de buena voluntad, los bulldozer del Ejército israelí despejaron a primera hora de la noche el perímetro de La Mukata (su sede) para permitir el aterrizaje del helicóptero que recogerá al Presidente palestino. Así, la enfermedad ha logrado lo que no han podido conseguir gestiones diplomáticas ni acuerdos: que Arafat salga del “arresto domiciliario” que Israel le impuso en diciembre del 2001.
El presidente francés Jacques Chirac dijo que “en respuesta a una petición de la Autoridad Palestina, Francia acordó recibir a Yaser Arafat para que sea atendido en un hospital en Francia y enviará un avión con el fin de transportarlo”, dijo una declaración de la oficina de Chirac.
Pero uno de sus allegados indicó que el líder palestino pasó la mayor parte del día durmiendo. Al despertar fue trasladado a una silla de ruedas por encontrarse demasiado débil y no poder caminar, agregó la fuente a cambio de guardar el anonimato.
Los funcionarios palestinos insistieron que Arafat sufría solamente una gripe aguda, y los médicos agregaron que padecía además de cálculos en la vesícula. Las autoridades israelíes han conjeturado que Arafat sufre de cáncer del aparato digestivo.
Sus allegados de inmediato llamaron de urgencia a médicos de Jordania y Egipto, y la esposa de Arafat, Suha, viajó de Túnez para estar a su lado. Suha Arafat vive en París y no ha visto a su esposo desde el 2001.
Arafat ha estado confinado en su parcialmente demolido cuartel general durante los últimos dos años, debido tanto a los bloqueos del ejército israelí como por las amenazas de que no se le permitiría regresar si abandona el edificio.
El Estado de Israel, por temor a que sea culpado de un nuevo deterioro de la salud de Arafat, dijo ayer que estaba dispuesto a derogar la prohibición de desplazamiento y permitir la partida del líder palestino.