- Lamenta que un ex Presidentetenga ese lenguaje de “suciedad”
- Aboga por el diálogo abierto,y señala que este no debe conducir a un nuevo pacto entre los políticos
Noelia Sánchez Ricartee Isidro López
El presidente Enrique Bolaños reaccionó con indiferencia y rechazo a los insultos y amenazas proferidos en su contra por el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, y advirtió que no existe ningún asidero legal para destituirlo del cargo que ostenta por el voto del pueblo.
El mandatario comentó que “había un señor que se dedicó a insultar toda la vida a Buda, y le decía todas las groserías que se pueden imaginar. Buda ni se inmutaba, de repente dice ese señor: ésta es la última insultada que te voy a pegar, y usó las palabrotas más fuertes, y Buda ni se inmutaba. Ve hombre (dijo Buda), muchas gracias por ese obsequio que me querés dar de insultos, yo no los recibo, quedate con ellos, que vos sí los mereces!”, dijo Bolaños en alusión a Ortega.
“Es una lástima que un ex Presidente de Nicaragua hable con ese lenguaje”, añadió el gobernante, y refirió que “sólo las personas que hablan con un lenguaje de suciedad pueden decirlo, él es el que puede atribuirse esas cosas”.
En torno a las intenciones para destituirlo o ligarlo con casos de corrupción, Bolaños dijo: “Estamos listos, lo quieren hacer a través de patrañas, no hay legalidad, la Asamblea, por ejemplo, no puede destituir al Presidente, no tiene esas atribuciones, no existe la figura jurídica de destitución del Presidente. Claro, todo pueden hacer (…) pueden tantear todo, para detener el progreso que estamos generando”.
Indicó que todo es parte de un juego sucio orquestado entre otras personas por la Contraloría General de la República. “Se quiso armar una patraña de querer destituir al Presidente por supuestos delitos (electorales) y falsedades, y todo fue desbaratado el lunes 18 de octubre (…) y la Contraloría al ver que se le desbarató todo, al día siguiente salió con otra patraña, vienen de patraña en patraña, pero Enrique Bolaños es honesto”, dijo.
NO ES UNA PLÁTICA PRIVADA
El Presidente dijo estar anuente a conversar con Ortega, pero con la presencia de miembros de la sociedad civil y las iglesias, argumentando que “una plática privada entre el Presidente y, en este caso, el secretario del Frente Sandinista, es una plática entre dos, el diálogo nacional que veo es donde el pueblo se exprese, la sociedad civil debe participar, hay ciertos sectores que deben estar presentes”, indicó.
El Gobierno del presidente Enrique Bolaños afirmó ayer que no tiene ningún inconveniente en que el cardenal Miguel Obando y Bravo participe en calidad de testigo en el eventual diálogo nacional, aunque admitiría la participación de la Organización de Estados Americanos (OEA), que podría servir de “buen componedor” o moderador de ese foro.
“No tenemos ningún inconveniente que el testigo sea el cardenal Obando. Pero, además, quisiéramos que el testigo fuera toda Nicaragua. Quisiéramos tomarle la palabra al ex presidente Ortega, cuando mencionaba en el pasado que este diálogo fuera en vivo y a todo color. Nosotros como muchos queremos que todo el pueblo sea testigo de este diálogo auspiciado por la OEA”, declaró a los periodistas el portavoz presidencial, Lindolfo Monjarretz.
El vocero consideró que el papel de la OEA en el diálogo nacional es un asunto que debe ser conversado por los eventuales participantes, aunque cree que los partidos políticos “entenderán que el papel” del organismo hemisférico sería fundamental para “el interés nacional”.
Monjarretz reafirmó que el Gobierno “está trabajando” para crear las condiciones necesarias para que el diálogo nacional se instale después de las elecciones del siete de noviembre.
RIZO: “ORTEGA ES GROSERO”
El Vicepresidente de Nicaragua, José Rizo Castellón, dijo ayer no compartir los adjetivos “groseros” que ha utilizado el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega Saavedra, para referirse al presidente Enrique Bolaños al hacer alusión a la amenaza de desaforar.
«Yo no comparto los adjetivos groseros, porque todos merecen respeto como ciudadanos, y aun los que están siendo enjuiciados merecen respeto, y por eso critico cuando caemos en el adjetivo grosero y descalificativo; debemos aprender a hacer política con altura a través del diálogo, precisamente», comentó.
Por otro lado dijo estar de acuerdo con la propuesta del presidente Enrique Bolaños de ir a un diálogo, pero para que eso suceda se debe tomar en cuenta a todos los sectores.
Diálogo, no pacto
El presidente Bolaños advirtió que el diálogo giraría en torno al tema de la reelección, que las instituciones del Estado están divididas entre dos partidos, que las bancadas votan políticamente sin tomar en cuenta los casos de justicia. “Hablemos de eso, y hay otra cantidad de tópicos, pero no es una plática privada en secreto, porque suena a pacto, aunque puede haber un pacto, pero hagámoslo con el pueblo”, concluyó Bolaños.