- Reducción de fecundidad en los próximos once años ofrece “una ventana de oportunidades” para el país
- Gasto público deberá aumentar entre US$5 mil 300 millones y US$6 mil 400 millones
Nohelia González Valdivia
La población nicaragüense decrecerá en los próximos once años y esta reducción, fundamentalmente de la población menor de 15 años, es considerada por expertos del Sistema de Naciones Unidas en Nicaragua como “una ventana de oportunidad”, para cumplir con los objetivos de desarrollo del milenio y las metas nacionales de crecimiento económico y reducción de la pobreza, en tanto que habrá menos presión sobre los escasos recursos del país y un incremento de la población en edad laboral.
Según el estudio sobre los escenarios de inversión social necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y las metas de la Estrategia Reforzada de Crecimiento Económico y Reducción de la Pobreza (ERCERP 2001) y el Plan Nacional de Desarrollo (PND 2003), que será presentado hoy, las tasas de fecundidad se reducirán de 2.5 por ciento entre 1990-1995 a 1.8 por ciento entre el 2000-2015, dejando como resultado que la población menor de 15 años pase de ser el 45.1 por ciento en 1995, al 33.3 por ciento en el 2015.
Lo anterior implica que con la disminución del número de hijos en una familia “aumentará la posibilidad de tener mayores recursos disponibles para cada miembro del hogar”, mejorando su nutrición, salud y educación.
Igual o más importante aún será a nivel macroeconómico, refiere el estudio, porque habrá un rápido crecimiento de la población en edad laboral y por ende un aumento en la base potencial de impuestos de rápido crecimiento.
Sin embargo, para que la población en edad laboral, que según las estimaciones del estudio aumentará a razón de 95 mil personas anualmente, pasando de 2.2 millones en 1995 a 4.2 millones en el 2015, pueda obtener un empleo adecuado, el país deberá crear un promedio de 80,000 empleos anuales, dos terceras partes de los cuales deberán crearse en las zonas urbanas.
“La creación del empleo deberá ser responsabilidad del sector privado, pero ciertas inversiones estratégicas por parte del Gobierno podrían contribuir a estimular y facilitar la inversión privada”, señala Naciones Unidas.
Adicionalmente Nicaragua se enfrentará al desafío de dotar a ese capital humano de educación adecuada, de lo contrario el “bono demográfico” podría convertirse en una desventaja, al tener una gran masa de jóvenes desempleados en zonas urbanas.
Nicaragua, junto a 188 naciones del mundo se comprometió en el 2000 a trabajar para dar cumplimiento a los principales compromisos asumidos durante los años noventa en materia de reducción de la pobreza, nutrición, VIH/Sida, protección ambiental, equidad de género y servicios básicos: agua y saneamiento, educación y salud.
LA INVERSIÓN
El informe de Naciones Unidas analiza las necesidades financieras de la inversión social pública para lograr los objetivos específicos de la Cumbre del Milenio y la ERCERP en las áreas de educación, salud materno- infantil, agua y saneamiento, a través de la realización de proyecciones hasta el 2015 de las principales variables demográficas; asimismo estima las condiciones económicas necesarias para alcanzar dichos objetivos.
CUESTIÓN DE VOLUNTAD
“Para el logro de las metas no se requieren solamente recursos monetarios, sino voluntad política y concertación de esfuerzos en todos los niveles. Esto probablemente terminará siendo una restricción mucho más importante que el financiamiento”, refiere el informe del Sistema de las Naciones Unidas.