Carlos Mario MárquezSAN SALVADOR/AFP
El gobierno salvadoreño propuso a los miembros de violentas pandillas juveniles, conocidas como maras, declarar una tregua para la época de Navidad y año nuevo, dijo a la AFP una fuente oficial.
“De lo que se trata es que las pandillas detengan su accionar y adviertan las bondades de la paz, que sientan que la rehabilitación es posible y es por eso que les pedimos a los dirigentes de las maras que están presos que incidan para que paren el accionar delictivo de sus compañeros”, declaró a la AFP el director del Consejo Nacional de Seguridad Pública, Oscar Bonilla.
El Gobierno salvadoreño con una nueva normativa penal impulsa desde el pasado 30 de agosto la denominada operación “Súper mano dura” para frenar a unos 12,000 pandilleros que intranquilizan decenas de barrios y poblaciones en el país.
Bonilla aclaró que para el Consejo de Seguridad Pública el llamado “es a la distensión” como parte del programa “Mano amiga” que el Gobierno también les ofrece a los pandilleros y “nunca pretende concederles el más mínimo estatus de beligerancia”, porque todos aquellos “desafectos a la paz y tranquilidad de la población salvadoreña serán tratados con base a la ley”.
Para presentar la oferta a los pandilleros, Bonilla viajó el lunes a los penales de Chalatenango, 77 km al norte de San Salvador, donde están recluidos los dirigentes de la denominada “Mara 18” (M-18) y de la “Mara Salvatrucha” (MS) que están internos en la cárcel de Quezaltepeque, 30 km al norte de la capital.