- Banco es clave en proceso sobre delitos electorales
Mirna Velásquez Sevilla
El juez David Rojas dedicó ayer al menos siete horas para realizar la segunda —y una de las más importantes— inspección judicial en las entidades bancarias que manejaron cuentas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y sus aliados en la pasada campaña electoral.
Desde las nueve y media de la mañana hasta las cuatro y treinta de la tarde, Rojas, Juez Primero de Distrito del Crimen de Managua, inició la inspección judicial en la casa matriz del Banco de la Producción (Banpro), entidad que arrojó toda la información requerida, según indicó el mismo juez.
A su salida, el funcionario judicial cargó con varios tomos conteniendo información sobre los hallazgos relacionados a los supuestos delitos electorales.
“Es información de las operaciones bancarias, originaria de bancos fuera del país y dentro de bancos nacionales”, se limitó a decir el juez, al referirse al contenido de los tomos que fueron anexados al ya abultado expediente.
Claudio Picasso, asesor legal de Banpro, detalló que entre la información suministrada al juez se encuentran todos los cheques de la campaña electoral del PLC-CCN-PRN, la misma información que le dieron a la Contraloría General de la República (CGR). Además rindieron informes de cheques de una cuenta especial que tenían Leonardo Somarriba y el presidente Enrique Bolaños.
Esta inspección judicial es clave en la fase investigativa del juicio, porque en Banpro se manejaron cinco cheques de gerencia a nombre del presidente Enrique Bolaños. Esos cheques se emitieron conforme instrucciones del St. George Bank Trust, por intermedio del Barclays Bank, de Gran Caimán, y fueron depositados finalmente en la cuenta corriente 0011016825, manejada en el Banco Caley Dagnall, perteneciente a Enrique Bolaños Geyer y/o R. Vasalli y/o L. Somarriba.
Según Picasso, hubo más de cinco cheques a nombre del actual mandatario, pero en algunos de ellos no se manejó mucho dinero.
“Las cuentas que revisó el señor juez, fueron las que la Contraloría también envió directamente a su tribunal. Pero más que nada, él quiso revisar los cheques originales (…) de determinadas cuentas, principalmente las del PLC-CCN-PRN. Y después, los famosos giros de bancos extranjeros que vinieron aquí y que se depositaron a nombre de Enrique Bolaños en otro banco”, explicó Picasso.
El juez Rojas afirmó que Banpro cumplió con lo ordenado al facilitar la información y pudo cotejar cierta información importante para la fase investigativa del proceso.
“Creo que ha sido productiva la inspección ocular, es lo único que puedo decirles”, expresó el juez al preguntársele si se pudo determinar el origen de los fondos manejados en las cuentas bancarias del PLC.
CICLO COMPLETO
“Todas las interrogantes (se respondieron). Ahora sí se completó el ciclo”, afirmó el abogado Picasso al referirse a la información brindada por Banpro.
Explicó que de los cheques girados desde Nicaragua se puede responder sobre el origen, no así de los cheques provenientes de Barclays Bank, de Miami, St. George Bank u otros.
“Es difícil buscar quién fue el que llegó allá, porque esta gente abrió cuentas en el exterior”, expresó.
De las transferencias hechas en Nicaragua se constató que algunas eran ordenadas por Leonardo Somarriba y en otros casos eran giros normales que mandaba el PLC con numerosas personas autorizadas a firmar las cuentas, lo cual —según Picasso— es muy normal en el manejo de cuentas corrientes, cuando se trata de un partido político.
El abogado justificó que el banco no estaba obligado a conocer la procedencia del dinero que se manejaba, porque en aquel momento las normas prudenciales las dio hasta mucho después la Superintendencia de Bancos (SIB).
“El problema es siempre en el extranjero, porque la Ley 285 (Ley de Estupefacientes y Otras Sustancias Controladas) no va a decir: vaya a averiguar en Miami o Nueva York o en Panamá; ya es otro proceso, porque ya sólo viene la orden al Banco de la Producción como a cualquier otro banco, que ese giro sea entregado a Enrique Bolaños”, expuso.
“Vinieron giros de afuera y a todos los bancos llegaron: que se haga el cheque a nombre del Presidente de la República, en ese entonces, candidato”, añadió el abogado.
Picasso reconoció que de acuerdo a las normas bancarias, el presidente debió haber endosado los cheques, lo cual tendría que ser analizado por el juez o la autoridad competente.
En tanto, la procuradora auxiliar Ada Luz Valerio se limitó a decir que la información suministrada por el banco, es la misma que ya había sido entregada a la Contraloría.
TRAS LA PISTA
Según el juez, lo que le interesa conocer en los cinco bancos, es si los hechos planteados en la acusación de delito electoral, son ciertos o son falsos.
«En su momento me voy a pronunciar en la respectiva sentencia. No me puedo adelantar a dar consideraciones», comentó.
En la resolución judicial en la cual se les pide a los bancos suspender el sigilo bancario en cuentas determinadas, se detalla que la intención es conocer los pormenores de los cinco cheques de gerencia a nombre del presidente Bolaños, como: el origen de los fondos, nombre de la o las personas que ejecutaron las operaciones bancarias, quién cambió los cheques, en qué sucursal, nombre del funcionario que atendió al momento de librar los cheques, y quién los retiró.
Además pretendía verificar la emisión de los cinco cheques de gerencia a nombre del presidente Bolaños, que fueron depositados a la cuenta número 0011016825, cuya procedencia de los fondos (hasta por 326 mil dólares) no se ha identificado.
¿VENÍAN DE LA FDN?
Detectar si la procedencia de los cheques era la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN) —alimentada con fondos del erario— es una tarea inconclusa. Según Claudio Picasso, asesor legal del Banpro, desconoce si la FDN depositó el dinero, y cree que el juez u otra autoridad como la Fiscalía, deben abrir otro camino en la investigación en ese sentido.