- Tendencia de M&R indicaque el candidato sandinista ha perdido electores en tres meses
Luis Felipe Palacios
Dionisio Marenco, candidato del Frente Sandinista (FSLN) para la Alcaldía de Managua, sigue perfilándose como el más probable ganador de las elecciones del 7 de noviembre, con 31.2 por ciento de intención de votos, según la última encuesta de la firma M&R, realizada entre 1,213 residentes capitalinos, el 16 y 17 de este mes.
Aunque los resultados de la encuesta favorecen a Marenco, el candidato liberal Pedro Joaquín Chamorro Barrios se ha consolidado como segunda alternativa, con 22.6 por ciento de intención de votos, seguido del voto indeciso que en este momento ocupa el tercer lugar con el 21.9 por ciento.
La encuesta ubica en cuarto lugar al candidato de Alianza por la República (Apre), Alejandro Fiallos, con 16.3 por ciento de la intención de voto y en cuarto lugar a Edén Pastora, de la alianza del Partido Liberal Independiente (PLI), con 6.5 por ciento de la intención de voto.
FIALLOS SUBE DIEZ PUNTOS, SEGUN M&R CONSULTORES
La encuesta refleja, sin embargo, que el sandinista Dionisio Marenco ha perdido 7.3 puntos en la intención de voto desde julio a la fecha, contra 4.3 por ciento que ha perdido su principal contrincante, el liberal Pedro Joaquín Chamorro Barrios.
Sólo Fiallos presenta un incremento en ese mismo período, en el cual ha pasado de 6.3 por ciento al 16.3 por ciento en intención de voto.
Pastora, en tanto, se ha mantenido oscilando entre 7% y 6.5% en los últimos cuatro meses, igual que el voto oculto que ha oscilado entre 20.3% y 21.9%.
VOTO DURO
El estudio indica que son pocas las probabilidades de cambiar el voto entre el día de la encuesta y el día de la elección, manteniéndose el “voto duro” con un alto porcentaje en cada uno de los candidatos edilicios.
El 83.9% de los que apoyan a Chamorro Barrios aseguran no tener “ninguna probabilidad” de cambiar su voto el día de la elección, contra un 81.8% que dice hará lo mismo con Marenco, y 78.8% que “morirá” con Fiallos.
Otro hallazgo es que el 53.6% de los indecisos aseguran que no votarán en las elecciones municipales. Es decir, que solamente la mitad de los indecisos podría ejercer su derecho al voto en las elecciones de noviembre, ligeramente inferior a la ventaja que lleva Marenco sobre Chamorro Barrios.
MARENCORECHAZADO
Entre los resultados de la encuesta también se encuentra que el 46.8% de los capitalinos rechazan al candidato sandinista Marenco, por quien “no votarían bajo ninguna circunstancia”.
El 44.5% y el 44.3% tampoco votarían bajo ninguna circunstancia por Fiallos y Chamorro Barrios, respectivamente.
A “TRANSPORTAR” ELECTORES
Asimismo, el estudio de M&R refleja que tres de cada diez capitalinos no saben en qué Junta Receptora de Votos les tocará el 7 de noviembre, lo que sugiere a los candidatos tener que ubicar a sus posibles electores en el lugar en que deberán votar.
Al preguntarle a los capitalinos sobre quién es el candidato que tiene más probabilidades de ganar la Alcaldía de Managua, el 45.2% dijo que Marenco, 24.2% Chamorro Barrios, 12.4% Fiallos, y apenas el 2% dijo que Pastora.
No obstante, la tendencia de los que ven ganador a Marenco ha bajado 7.7% en poco menos de un mes; mientras Chamorro Barrios ha crecido en 6.6%.
EL PREFERIDO
La encuesta también dice que a tres de cada diez capitalinos les gustaría que el candidato sandinista ganara la Alcaldía de Managua, superando a Chamorro y Fiallos.
Marenco obtuvo 31.1% de respaldo, contra 25.2% alcanzado por Chamorro Barrios, 18.2% de Fiallos, y 6.1% de Pastora.
Sin embargo, Marenco ha perdido simpatía entre quienes quieren que gane las elecciones municipales, al perder 5.8% de ese respaldo con tan sólo un mes de diferencia.
En tanto, Chamorro Barrios ha subido 3.3% de quienes les gustaría que ganara la Alcaldía de Managua, y Fiallos incrementó, en esa variable, 1.4%, mientras Pastora perdió 0.7%.
Para medir la intención de voto, los encuestadores utilizaron el método de “Caja negra”, que consiste en proveerlos de una copia de la boleta electoral, conteniendo nombre y bandera de los candidatos, que luego de marcarla la introducían en una bolsa plástica negra.