Róger Alejandro Gutiérrez Pérez en los Juzgados.

Condenan por terrorismo al que alarmó con ‘bomba’

Juez le otorga el beneficio de cumplir la condena en libertad condicionada Fátima Tórrez González Culpable del delito de terrorismo fue declarado Róger Alejandro Gutiérrez Pérez, de 40 años, por el Juez Segundo Local del Crimen, al comprobarse que fue él quien llamó al puesto de mando de los Bomberos, para alertar sobre una bomba […]

  • Juez le otorga el beneficio de cumplir la condena en libertad condicionada

Fátima Tórrez González

Culpable del delito de terrorismo fue declarado Róger Alejandro Gutiérrez Pérez, de 40 años, por el Juez Segundo Local del Crimen, al comprobarse que fue él quien llamó al puesto de mando de los Bomberos, para alertar sobre una bomba en el Aeropuerto Internacional de Managua, el pasado 15 de junio, la que resultó ser falsa.

“El día de mañana vamos a hacer un acto terrorista en el aeropuerto”, fue la primera advertencia que hizo Gutiérrez Pérez al oficial mayor de los Bomberos, Manuel Mayorga. Luego volvió a llamar y dijo: “Mañana se darán cuenta de lo que va a pasar”. Acto seguido, Mayorga intentó llamar al mismo número celular pero fue en vano, porque únicamente se escuchaba la operadora automática.

CONCEDEN BENEFICIOS

La juez María José Morales condenó a la pena mínima de un año de prisión a Gutiérrez Pérez, pero como éste no tiene antecedentes penales le concedió el beneficio de libertad condicionada.

Pero el condenado deberá cumplir durante un año con ciertas obligaciones que le impuso la juez, según el artículo 164 del Código de Instrucción Criminal.

“El procesado debe presentarse con su fiador al despacho judicial, se le prohibe adquirir y hacer uso de celular, así como también debe hacerse chequeos médicos”, señala la sentencia de la juez Morales.

La judicial advirtió al imputado que de violar cualquiera de estas exigencias, se le suspende su beneficio y pasará a prisión.

RESPONSABILIDAD CRIMINAL

Gutiérrez Pérez, desde el inicio del proceso, se declaró con problemas psicológicos e incluso acusó al Gobierno de ser el culpable de su depresión, porque no conseguía empleo.

La judicial señaló en la sentencia, que tal padecimiento no lo exime de responsabilidad criminal, aunque su defensor, Eloy Díaz, presentó diferentes documentos haciendo constar que desde mayo del 2003 recibe tratamiento terapéutico.

“Esto no puede ser tomado como eximente de responsabilidad criminal, porque no se nos ha indicado que es enfermo mental o que padezca de una grave alteración de la conciencia”, señaló la juez Morales.

Agregó que “el imputado en su declaración, confesó (el hecho), lo que es un elemento de prueba que lo incrimina y lo responsabiliza del delito que se investiga”, concluyó la judicial.

COMPROBADO CUERPO DEL DELITO

El cuerpo del delito quedó demostrado con la ocupación del teléfono celular número 8660044 con el que Gutiérrez Pérez realizó las llamadas, lo que provocó el despliegue de un fuerte dispositivo policial y la zozobra de la población, mientras que él se iba a dormir.

Fue hasta el día siguiente que se enteró, a través de las noticias, de los efectos de su “broma terrorista”, por lo que decidió esconder el celular dentro de una caja y luego en el cielo raso de su casa, “porque sabía que la Policía me buscaría”, según dijo en su momento.

También se comprobó el cuerpo del delito a través de la declaración testifical del oficial Mayorga, quien marcó el número telefónico en varias ocasiones y, al no recibir respuesta, optó por dar aviso a la Policía.

ENFRENTÓ PROCESO EN LIBERTAD

Gutiérrez Pérez fue puesto en libertad bajo fianza pecunaria desde el 7 de septiembre, momento en que alegó los problemas depresivos.

Desde el primer momento en que fue detenido, el condenado dijo que las llamadas las realizó para llamar la atención.

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