A pesar que fueron golpeados fuertemente por el tsunami de 1992, Los pobladores de Masachapa nunca han recibido orientaciones de cómo enfrentar un maremoto.

Un maremoto aún sería destructivo

Ineter tiene sistema de alerta temprana, que sólo funciona enSan Juan del Sur En Masachapa y Pochomil la gente no sabría qué hacer si oyera la alarma Wilder Pérez R. El sábado nueve de octubre, un temblor de 6.3 grados en la escala Richter causó miedo entre los pobladores de la comunidad costera de Masachapa, […]

  • Ineter tiene sistema de alerta temprana, que sólo funciona enSan Juan del Sur
  • En Masachapa y Pochomil la gente no sabría qué hacer si oyera la alarma

Wilder Pérez R.

El sábado nueve de octubre, un temblor de 6.3 grados en la escala Richter causó miedo entre los pobladores de la comunidad costera de Masachapa, provocando una algarabía en la playa, donde la gente no sabía si correr o esperar a que se cumpliera “la voluntad de Dios”.

“Sólo los que leemos los periódicos sabemos qué hacer, nadie más”, explica Rodolfo Picado, el buzo más famoso y veterano de Masachapa, que ahora cuida el faro sin luz del balneario.

Picado no exagera. “Claro que sabemos actuar: salir corriendo”, contesta Reyna Herrera, habitante de Masachapa. Pero su vecina Betty Bermúdez interrumpe, diciendo: “¿Cómo vas a correr?, te vas a quebrar las patas”.

Ambas coinciden en que nunca, ninguna autoridad les ha enseñado cómo actuar en caso de emergencia, y otros como el pescador Manuel Sánchez, dijeron “no creo en eso, de que el mar se recoja antes de que venga un maremoto”.

Para defenderse de los desastres por tsunamis o maremotos, Nicaragua tiene un Sistema de Comunicaciones de Alerta Temprana, cuya información pasa del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) a Defensa Civil, de ahí a las alcaldías, luego a quienes anunciarían la evacuación: los líderes comunales, como Sigfrido Ampié, quien sin embargo, asegura que este sistema no existe en Masachapa.

El Sistema de Alerta Temprana incluye una técnica computarizada a través de la cual el Ineter avisa inmediatamente por fax a todos los medios de comunicación del país. No obstante, en las radioemisoras que tienen una programación exclusivamente musical, al parecer no cuentan con personal capacitado para atender este tipo de llamados.

En teoría, el Sistema es un modelo para Centroamérica. Pero en la práctica, sólo se pudo comprobar que se cumple en San Juan del Sur, donde incluso los vigilantes saben qué hacer.

En otros casos, el problema parece ser más político. Según Leandro Amaya, habitante de Poneloya, el sistema existe en su municipio, pero “las personas que la Alcaldía escoge no son líderes comunales, más bien la gente los repudia, entonces no les hacen caso”.

40 MINUTOS PARA ACTUAR

Desde que el Ineter advierte del desastre, sólo quedan 40 minutos para actuar. En San Juan del Sur aseguran el perifoneo por las costas, pero en Pochomil, donde las radioemisoras noticiosas no son las favoritas por ser un lugar turístico, el caso podría ser más delicado. “Todo lo atendemos desde aquí, si no hay comité aquí, menos allá en Pochomil”, asegura Ampié.

“Yo no soy de aquí, pero ya sé que cuando el mar se aleja es peligroso y me voy”, asegura Juana Bello.

Pero el joven pescador José Baltazar Castro dice lo contrario, resumiendo a sus vecinos. “¡Qué vamos a hacer, nosotros sólo sabemos de mareas, aquí nos damos cuenta de las cosas hasta que pasan, sólo esperamos la voluntad de Dios!”

LA CADENA DE COMUNICACIÓN NO FUNCIONA

El terremoto que precedió al tsunami o maremoto de 1992, fue poco sentido por los pobladores. Eso, más la escasa información que se tenía de estos eventos, provocó la muerte de casi 200 personas el 1 de septiembre de aquel año.

Hoy Nicaragua es supuestamente el país de Centroamérica más desarrollado en el tema, lo que le permite conocer casi de inmediato la magnitud del fenómeno que se aproxima.

Los tsunamis tienen una diferencia “piadosa” con los terremotos, y es que muchas veces anuncian su llegada con al menos 30 minutos de anticipación, tiempo apenas suficiente para actuar.

SISTEMA DE ALERTA

Cuando ocurre un fuerte sismo en el fondo del océano, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) lo detecta y procesa por 10 ó 15 minutos. La información pasa a Defensa Civil, y ésta avisa a los gobiernos municipales, quienes a su vez envían a los líderes comunales a divulgar la alerta y evacuar a las personas. Es el llamado Sistema de Comunicaciones de Alerta Temprana.

Todo eso dura el tiempo mínimo de “tregua” que da el mar antes de abalanzarse sobre la costa. Cuando lo hace, arrastra consigo todo lo que encuentra: botes, casas, árboles animales, personas.

Según Claudio Gutiérrez, director del Ineter, las posibilidades llegan con sismos superiores a los 7 grados Richter, independiente de la distancia y profundidad.

DOS VÍAS

Dado que los tsunamis son capaces de atravesar los océanos, existen dos fuentes de alerta. La primera es la red sísmica de Nicaragua, clave porque detecta los tsunamis más peligrosos, “que son los que llegan en 30 minutos, porque no dan mucho tiempo para actuar”, explica Gutiérrez.

La otra fuente es el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Hawai, Estados Unidos. Éstos advierten sobre los llamados “teletsunamis”, olas que nacen en el otro extremo del océano, alcanzan velocidades de hasta 700 kilómetros por hora, y hacen daños en ciudades remotas.

“No siempre el tsunami avisa, por eso es que vivimos en vigilancia permanente, preferimos lanzar una falsa alarma a lamentar un desastre”, comenta Gutiérrez.

Sin embargo, el sistema de alerta parece desmoronarse al momento de pasar la voz a las alcaldías, líderes comunales e incluso a todas las estaciones de radio. En playas tan populosas como Masachapa y Pochomil, la gente no sabe qué hacer en caso de un maremoto, ni siquiera está enterada de que existe un sistema de alerta temprana.

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