Ana María Ch. de Holmann*
Roman, Times, serif»>
Buscar una mirada para mirar mejor
Ana María Ch. de Holmann*
Es digna de alabar la lucha contra la ceguera, que la Sociedad Nicaragüense Oftalmológica comenzará hoy lunes 18 y concluirá el viernes 22 de octubre, en todo el país. Esta es la quinta jornada que se lleva a cabo en Nicaragua durante estos últimos años.
Más de cincuenta médicos especialistas en la visión se unen en esta tarea altruista para atender a los necesitados y limitados de ese don tan precioso que nos da la vida y que debemos cuidar, como se dice popularmente, como la niña de los ojos.
Estos médicos oftalmólogos ofrecen sus valiosos y sabios conocimientos, su tiempo, sus recursos económicos, para con todo ello salvar a gran parte de la población del castigo con que, según la leyenda mitológica griega, la diosa Atenea condenó a Tiresias, por curioso e indiscreto al observarla desnuda cuando ella se bañaba en una fuente. Sin embargo la diosa se compadeció de Tiresias y lo compensó con el don de la sabiduría y de adivinar el futuro.
Los galenos mencionados recibirán en sus oficinas privadas a cualquier persona, solamente con un requisito: padecer de alguna dolencia en sus ojos y haber hecho una cita previa. Lo demás se lo dejan al doctor.
Esta jornada es muy importante porque se dará a conocer a los medios educativos para prevenir a la población de la ceguera.
Este mal se ha venido incrementando año con año y las causas más comunes son: cataratas por edad u otras circunstancias; cataratas congénitas en los niños, las que requieren de operación; glaucoma y retinopatía causadas por diabetes. Ambas se pueden prevenir y controlar con una dieta apropiada. La glaucoma se controla con el examen periódico de la retina y control de la presión alta en el ojo, lo que se debe hacer con un oftalmólogo autorizado, comenzando antes o por lo menos desde los 40 años.
La misión que lleva a cabo este numeroso grupo de oftalmólogos nicaragüenses, es una campaña amplia, completa, ya que habrán consultas en todo el país.
Pero también todos los que podamos hacerlo debemos colaborar en lo que esté al alcance de cada uno. Podemos trasladar a quien sabemos que necesita apoyo, para que no pierda esta oportunidad.
También podríamos ayudar con un aporte económico, ya que se necesita dinero para medicinas, prótesis intraoculares, córneas para transplantes, derecho a sala de operación, en fin de todo lo que no se dispone (este es mi propio “comercial”, ninguno de los médicos han pedido que lo mencione).
También por este medio le pido al ministro de Salud que les preste las facilidades necesarias para el mejor éxito de esta campaña, lo que creo que hará, pues conozco su buena voluntad y sensibilidad social.
La Asociación Oftalmológica mira constantemente por sus ojos, los ojos de la población privada de recursos, los que quizás ni siquiera pudieron leer el anuncio publicado en LA PRENSA el viernes pasado con los nombres, teléfonos y consultorios de los médicos especialistas que se han puesto a la orden de usted, querido lector, para cuidar sus ojos con una solícita atención de parte de ellos y su buena voluntad.
¡Es mejor una mirada preventiva para mirar mejor que lamentar lo peor.
¡Gracias, médico amigo!
* La autora es columnista de LA PRENSA