- Analistas consideran que políticos deben “poner su barba en remojo”
- Coinciden que combate a corrupción será vital para fortalecer la imagen a nivel internacional
AP
SAN JOSÉ.- La llegada al país de Miguel Ángel Rodríguez, ex presidente y ex secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) para responder a acusaciones de corrupción podría significar que Costa Rica está a las puertas de una renovación política.
Esa es la opinión de algunos analistas, tras varias semanas en que el país se vio agobiado por una serie de denuncias de sobornos y corrupción que involucraron a reconocidos políticos costarricenses y dos ex presidentes, uno de ellos Rodríguez (1998-2002).
Para Ronald Alfaro, analista político de la Universidad de Costa Rica, el país atraviesa por un proceso complejo que implica una reconstrucción política, algo así como “poner las barbas en remojo” que incluye reformas electorales, ética, transparencia y una rendición de cuentas en las altas esferas del poder político.
“La ciudadanía está alejada de la política ante la insatisfacción con la clase gobernante involucrada”, agregó en declaraciones a la AP.
El sentimiento de la gente fue evidente tras la llegada de Rodríguez al aeropuerto, durante su traslado y su arribo a la Fiscalía, donde fue abucheado e insultado por una pequeña multitud presente.
“A la cárcel los ladrones” vociferaron algunos de los que se aglomeraron frente a la Fiscalía para observar la llegada del ex mandatario. “No a la corrupción” o “enséñeme a robar” se podía leer en algunas de las pancartas.
El politólogo de la Fundación del Servicio Exterior para la Paz y Democracia (Fundapem), Luis Guillermo Solís, opinó que el caso de Rodríguez es parte de una crisis política que vive un modelo agotado, degradado por la corrupción.
“Es el fin de un modelo que conlleva a presentar una nueva propuesta. Se necesita en lo normativo ajustes en las leyes vigentes, una agenda de diálogo que promueva un nuevo pacto social para aminorizar la ingobernabilidad”, destacó Solís.
Sin embargo, todos coinciden que en los casos de corrupción dados a conocer en los últimos meses serán vitales para mejorar la imagen del país a nivel internacional, con un sistema judicial fortalecido.
“Hemos proyectado dos caras de la moneda, una donde se quitó el velo a la corrupción en un país donde se pensaba que no existía, el otro, por la proyección de hasta dónde llega la capacidad de la democracia”, dijo la analista Nuria Marín.
DEJA CLÍNICA
El ex presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez dejó ayer tarde una clínica donde fue atendido por un cuadro de hipertensión, y comenzó el arresto domiciliario.
Rodríguez fue atendido en la Clínica Católica, luego que mostrara una «crisis de hipertensión» cuando era interrogado por fiscales de delitos económicos, en el Segundo Circuito Judicial, en Goicoechea, en las afueras de San José.
ARRESTO DOMICILIAR
El ex gobernante y ex secretario general de la OEA, quien llegó el viernes a Costa Rica, procedente de Washington, para ponerse en manos de la justicia, pero enfermó repentinamente, al ser de alta abordó un vehículo policial que lo trasladó a un apartamento en el sector este de San José, donde pasará seis meses mientras continúan las investigaciones.