Bomberos le ‘temen’ al Mercado Oriental

Un incendio ahí sería devastador Wilder Pérez R. El Mercado Oriental es visto por los Bomberos de Managua como “un volcán” que en cualquier momento puede explotar y, cuando lo haga, podría ocurrir un desastre de dimensiones “incalculables”. Tanto la Dirección General de Bomberos como el Benemérito Cuerpo de Bomberos coincidieron en que el Oriental […]

  • Un incendio ahí sería devastador

Wilder Pérez R.

El Mercado Oriental es visto por los Bomberos de Managua como “un volcán” que en cualquier momento puede explotar y, cuando lo haga, podría ocurrir un desastre de dimensiones “incalculables”.

Tanto la Dirección General de Bomberos como el Benemérito Cuerpo de Bomberos coincidieron en que el Oriental es un sitio “impenetrable” para acudir en caso que un terremoto o cualquier otro imprevisto genere un incendio, especialmente en horas del día.

Ese mercado cuenta con 84 manzanas de tierra que abarcan siete barrios del Distrito Cuatro de Managua, sus calles están atiborradas de plásticos negros que sus comerciantes usan para cubrirse del sol y que amarran a caramancheles de madera o a gigantescos cajones improvisados, de metal.

Dentro de estos cubículos hay cualquier tipo de objetos plásticos, además de ropa, telas, zapatos, papeles, electrodomésticos, llantas, materiales de construcción y ferretería, muebles, plantas, diluyentes de pintura, carnes, vehículos, y las infaltables comiderías que utilizan leña o gas propano, todo dentro de una amalgama con alto poder inflamable.

En eso se incluye a más de 50 mil comerciantes y 100 mil visitantes, cuyos cuerpos se consideran altamente combustibles.

“Ni siquiera quisiéramos imaginarnos eso”, comenta el mayor Enrique Cedeño, del Benemérito Cuerpo de Bomberos. “Lo último que queremos es que ahí haya un siniestro”, añade.

Salvador Gallo, comandante de la Dirección General de Bomberos, va más allá y dice: “Ahí se puede dar un incendio que se nos puede salir de las manos”.

“Siendo conservadores, si se incendia una de las manzanas (del Oriental), necesitaríamos 50 carros de Bomberos, y en toda Managua tenemos 35; necesitaríamos 250 bomberos bien entrenados, y no hay esa cantidad en nuestras condiciones; necesitaríamos fluir 14 litros de agua por segundo, que serían casi 700 litros por segundo por los cincuenta carros a la vez, o sea 40 mil galones de agua por minuto, para una superficie de 100 mil metros cuadrados; sin eso, lo que podríamos hacer es dejar que se queme todo y evitar que el fuego se expanda”, calcula Gallo.

Gallo recuerda que un incendio necesita material combustible, fuente de calor y oxígeno para ser una amenaza y, para desatarse basta una imprudencia, un acto provocado o una negligencia en caso de terremoto.

El Oriental tiene todos los elementos descritos anteriormente y es una suerte que hasta ahora, el mayor incendio atendido ahí haya consistido en 40 tramos de 20 metros cuadrados cada uno, en horas de la noche, cuando nadie estorba, dijo el experto.

El mayor Cedeño considera que la única manera de enfrentar un incendio en el Oriental, es apelando al Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, que incluye a la mayoría de instituciones estatales.

Cedeño y Gallo coinciden en que lo mejor sería prevenir el desastre, pero el desorden de ese “monstruo” llamado Mercado Oriental, comparado con el bajo presupuesto de los Bomberos, hace que esa sea una tarea imposible.

Mientras, el Mercado Oriental tiende a crecer, porque en él se refugian los desempleados para subsistir.

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