- Candidatos hacen ofrecimientos distintos a extranjeros que desean trabajar en EE.UU. y los indocumentados
- Encuestas rápidas dan como ganador al demócrata Kerry
AFP
TEMPE, EE.UU.- George W. Bush y John Kerry marcaron el miércoles sus diferencias en política migratoria durante su último debate: el Presidente prometió permisos temporarios de trabajo, mientras su rival demócrata fue más allá y defendió la ciudadanía para millones de indocumentados que viven aquí hace años.
Los candidatos fueron consultados por primera vez en su tercero y último debate televisivo sobre un tema que afecta a la comunidad hispana en Estados Unidos, la primer minoría del país con 40 millones de personas, siete millones de los cuales irán a las urnas el 2 de noviembre.
“Para hacer las fronteras más seguras debe haber una tarjeta temporaria de trabajo que permita el vínculo entre un empleado y un empleador, mientras no haya un estadounidense dispuesto a hacer el trabajo”, sostuvo Bush durante el enfrentamiento con Kerry, celebrado en Tempe (Arizona, oeste), uno de los Estados donde el voto hispano puede definir los comicios.
En enero pasado Bush propuso una reforma migratoria que implica la creación de un sistema de visas de trabajo de tres años, renovables una vez.
Este plan “garantizará que la gente que atraviesa la frontera sea tratada de manera humanitaria”, explicó.
No obstante recordó su oposición a una amnistía para los entre 8 y 12 millones de indocumentados que residen actualmente en Estados Unidos, porque cree que no se debe “recompensar una conducta ilegal”.
“Es en esto en lo cual mi oponente y yo diferimos”, indicó.
“En septiembre del 2003 él propuso una amnistía para extranjeros ilegales”, agregó Bush, pronunciando la palabra que asusta a los estadounidenses más conservadores.
Kerry dijo que el presidente prometió hace 4 años una reforma migratoria incumplida y sostuvo que de llegar a la Casa Blanca pondrá en marcha un programa de trabajadores temporarios, pero además defenderá la legalización para muchos de los extranjeros ilegales en el país.
“El Presidente quebró su promesa sobre reforma migratoria. Dijo que la reformaría. Cuatro años más tarde, está proponiendo otro plan”, aseveró.
“Necesitamos un programa de trabajadores temporarios, pero si eso es todo lo que hacemos, no resolveremos el problema”, manifestó Kerry, llamando a “terminar con la contratación ilegal” de empleados.
“Necesitamos un programa de legalización ganada para la gente que ha estado aquí durante un largo tiempo, que ha conseguido un empleo, pagado sus impuestos y que sus hijos son estadounidenses. Necesitamos que avancen hacia la ciudadanía total”, sostuvo.
OTRO ROUND PARA KERRY
El candidato demócrata John Kerry ganó el tercero y último debate al presidente George W. Bush la noche del miércoles, según los sondeos de tres de las principales cadenas de televisión de Estados Unidos.
Para los encuestados por CNN, Kerry ganó por 52% contra 39% del presidente George W. Bush el debate realizado en Tempe, Arizona (sur). La encuesta tiene un 5% de margen de error.
Un sondeo de la cadena ABC mostró que 42% otorgó a Kerry la victoria, contra 41% para Bush, en una encuesta que tiene un margen de error de 4.4%.
En el estudio de opinión de la cadena CBS, que entrevistó a votantes indecisos, 39% dijo que Kerry ganó el último de los tres debates, y 25% se inclinó por Bush, mientras que un 36% proclamó un empate. El margen de error de ese sondeo es de 7%.
HISPANOS, INFLUYENTES EN ARIZONA
En Arizona, sede del debate, la comunidad hispana representa el 27 por ciento de la población. En los comicios del 2000 sus votos alcanzaron el 15 por ciento del total del Estado, registrando un incremento del cuatro por ciento respecto a 1996, según las cifras de la organización de funcionarios hispanos NALEO.