Claudio Gutiérrez

Hospitales podrían caersi ocurre otro terremoto

El Vélez Paiz es uno de los más viejos y frágiles de Managua Wilder Pérez R. yRoberto Pérez Solís Quienes pensaban que las direcciones de Managua son el mayor dolor de cabeza de la capital, tendrán que mirar hacia los edificios, porque desde la caída de Anastasio Somoza Debayle, en 1979, las construcciones carecen de […]

  • El Vélez Paiz es uno de los más viejos y frágiles de Managua

Wilder Pérez R. yRoberto Pérez Solís

Quienes pensaban que las direcciones de Managua son el mayor dolor de cabeza de la capital, tendrán que mirar hacia los edificios, porque desde la caída de Anastasio Somoza Debayle, en 1979, las construcciones carecen de supervisión, de modo que su seguridad tiene como único límite el visto bueno de sus dueños.

Esto lo confirmó Gerald Pentzke, director de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, quien dijo que la comuna da seguimiento a las obras durante su construcción, pero es limitado porque no se destina un supervisor para cada estructura y una vez se da por finalizada, jamás vuelve a ser monitoreada.

Según el comandante Salvador Gallo, de la Dirección General de Bomberos, debido a que esta institución no cuenta con un presupuesto, los monitoreos en la actualidad sólo se realizan si una institución los solicita. Hasta hoy, sólo la empresa privada lo ha hecho, para obras construidas a partir de los años 90, por lo que los edificios públicos con más de 20 años de existencia, como los hospitales, corren riesgos.

El director de Normas de Construcción de Desarrollo Urbano, del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Clemente Balmaceda, tiene una hipótesis trágica pero realista en el caso de los hospitales, debido a que no se les da mantenimiento adecuado.

De ocurrir un terremoto, a lo interno de los hospitales, los cielos rasos, paredes divisorias y hasta equipos médicos caerían sobre pacientes y personal. Habría peligro de muertes por aplastamiento y por asfixia entre la multitud, ya que las salidas de los hospitales son pocas y no están bien señalizadas.

“Te encontrás con edificios que son rehabilitados por el Ministerio de Salud (Minsa), pero a otros hospitales no les han dado recursos económicos para su mantenimiento. El Vélez Paiz es un edificio viejo y es necesario proceder a su rehabilitación. Si no existe un mantenimiento adecuado van a sufrir daños de medianos a severos”, dijo Balmaceda.

“Dentro de las paredes de los hospitales va la tubería vital que lleva oxígeno y otros gases, en algunos casos hay un sistema de aire acondicionado que le hace peso al techo y se puede desprender fácilmente con el movimiento, un incendio puede ocurrir en el momento”, añadió.

MONITOREAR MÁS LAS CONSTRUCCIONES

Tanto Balmaceda como Pentzke opinaron que son necesarios los monitoreos de las construcciones, sobre todo en las salidas de cines y discotecas.

Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), dijo ayer que se necesita un plan para disminuir los riesgos por desastres.

A juicio de Gutiérrez, debido a que las fuentes de un terremoto pueden estar en el fondo del Océano Pacífico o en fallas locales de la tierra, las alarmas deben de dejar de ser esporádicas y hay que aprender a “convivir” con el peligro.

MÁS INVESTIGACIONES

Para eso, el director del Ineter indicó que se necesitan más investigaciones científicas de la amenaza y vigilancia sísmica y planes de ordenamiento de suelos urbanos, para saber dónde construir y dónde no, códigos de construcción estrictos y monitoreados, materiales de construcción de calidad, un sistema de respuesta de atención de emergencias que incluya la garantía de agua, luz y teléfono, además de información y educación a la población desde una edad temprana.

“En vez de especular cuándo vendrá el próximo terremoto, deberíamos prepararnos para cuando ocurra, porque no se sabe en qué momento se dará”, dijo Gutiérrez.

El experto indicó que en la actualidad, se estima que los terremotos locales podrían no afectar a toda la ciudad, aunque todo depende de la ubicación y magnitud. Si el origen está en el océano, los barrios más débiles serían Monseñor Lezcano, Altagracia y otros del Distrito Tres de Managua, además de los orientales.

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