Datos personales

Freddy Potoy R.

MADRID, ESPAÑA.— En Nicaragua se ha iniciado una consulta sobre un borrador de Ley de Protección de Datos Personales y es de esperar que el Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt) tome en cuenta las opiniones de especialistas informáticos y jurídicos.

Así como se debe reconocer el esfuerzo de Conicyt, igual tiene la obligación de retomar las observaciones válidas que pueden mejorar este texto y que el mismo llegue a ser una buena ley que tenga reconocimiento internacional.

Brevemente explicaré porqué se debe asimilar pronto la cultura de la protección de datos personales en un contexto donde las telecomunicaciones y los avances tecnológicos son impresionantes.

Los usuarios que tienen teléfonos fijos en sus casas, por ejemplo, deben saber que no sólo se trata de facilitar sus datos personales, esperar que el operador les habilite la línea y ya tienen comunicación, sino que detrás de estos simples procedimientos está su consentimiento expreso, la naturaleza jurídica de los datos de facturación y tráfico, los datos personales en la facturación detallada, la utilización de estos datos para fines de promociones comerciales, los datos en las guías telefónicas, identificación de la línea entrante y conectada, los datos de carácter personal en las llamadas a números de emergencia, los tratados como consecuencia de las interconexiones, entre otros servicios que brindan los operadores de telefonía. ¿Sabe un usuario qué pasa con sus datos en este momento?

Los datos de carácter personal en Internet es otro gran desafío, dado que al ingresar a la red, el usuario va dejando una serie de “huellas” que permiten rastrear muchos detalles, entre éstos, el comportamiento del mismo, sus elecciones y sus preferencias al visitar determinados sitios web.

Como si esto fuera poco, el “cliqueo” o “clickstream”, facilita la existencia de diferentes interacciones de los usuarios en Internet y muestra el contenido de dichas interacciones. Pero además, si un servidor tiene las suficientes aplicaciones instaladas, se puede conseguir datos como la dirección IP, nombre de dominio, URL de procedencia, país de origen, tipo de navegador y su versión, hora, fecha y número de transacciones realizadas, número de bytes transmitidos en cada operación y hasta dónde se va el usuario después de estar en determinado sitio. Hay quienes estiman que entrar a Internet es barato, o, en el mejor de los casos, es gratis. Pero el precio que se paga es muy alto: sus datos personales. ¿Sabe el usuario todo esto?

En una legislación seria sobre protección de datos personales, se toman muy en cuenta pequeños detalles como los antes expuestos que sostienen las bases de esos dos grandes ámbitos: telecomunicaciones y tecnología.

En una eventual Ley de Protección de Datos Personales hay que ser consecuentes en todo el cuerpo normativo y más aún, cuando se llega a la parte que le corresponde a los órganos de inteligencia de las fuerzas armadas y del orden público que utilizan datos personales de los ciudadanos. Asimismo, deben quedar bien articulados los límites y responsabilidades de instituciones hospitalarias, empresas, bancos o instituciones financieras que manejen datos de carácter personal. El desafío de elaborar una ley que proteja los datos de los nicaragüenses, es de todos.

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