Algunos granos se sobrefermentaron por el exceso de lluvias que cayeron este año en algunas zonas cafetaleras.

Paga y caminos malos afectan cortes de café

Cortadores nicas dicen que esperan la oportunidad de emigrar a Costa Rica Johnny Cajina Guillén Los bajos salarios de los cortadores de café en Nicaragua, que siguen igual que el año pasado, y el mal estado de los caminos y carreteras, podrían afectar la cosecha cafetalera que ya comenzó en algunas zonas del país, como […]

  • Cortadores nicas dicen que esperan la oportunidad de emigrar a Costa Rica

Johnny Cajina Guillén

Los bajos salarios de los cortadores de café en Nicaragua, que siguen igual que el año pasado, y el mal estado de los caminos y carreteras, podrían afectar la cosecha cafetalera que ya comenzó en algunas zonas del país, como Matagalpa y Jinotega.

Los mozos están llegando a las grandes haciendas de café del departamento de Matagalpa, pero entre ellos existe inconformidad debido al precio que les pagan por la lata de café recién cortado, que oscila entre seis y siete córdobas y está debajo de la última tarifa oficial establecida en 7.20 córdobas.

Algunos cortadores manifestaron a LA PRENSA que esperan una oportunidad para emigrar, aunque sea de forma ilegal hacia Costa Rica, la vecina nación del sur, donde los salarios equivalen al doble de los que pueden recibir en Nicaragua.

Pero, de momento, los temores de una crisis en el sector por la falta de mano de obra se han disipado. Desde mediados del presente año los caficultores habían anunciado la temprana maduración del grano y previsto la ausencia de mano de obra, debido a que el campesinado estaría dedicado para esta época a las cosechas de otros cultivos.

SUPUESTAMENTEPAGAN MEJOR

Frank Lanzas Tercero, presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), dijo que aunque no existe un precio oficialmente establecido para la lata de café, los caficultores han respetado la propuesta realizada al Ministerio del Trabajo (Mitrab) de 7.20 córdobas por lata.

Incluso, indicó que algunos productores están pagando mucho más.

No obstante, uno de los grandes problemas que deberán enfrentar los caficultores durante la presente cosecha será la destrucción de las principales carreteras y el pésimo estado de los caminos de penetración.

Lanzas afirmó que las malas condiciones de los caminos influirán de forma negativa en la cosecha cafetalera.

“Los caminos se están deteriorando cada día más”, señaló Lanzas, quien lamentó el hecho de que las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) “sólo tomen cartas en el asunto cuando se ejerce presión”.

“Es una lástima que caminos que les ha costado asfaltar a los dos gobiernos anteriores estén destruidos. La carretera Matagalpa-El Tuma-La Dalia está destruida en un 35 por ciento. Esa vía tiene dos años de no recibir mantenimiento; y tramos de 20 kilómetros toman alrededor de una hora recorrerlos”, señaló.

El presidente de los caficultores matagalpinos añadió que existen muchos caminos vecinales con más importancia para el buen desarrollo de la cosecha que tampoco han sido reparados por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).

El Guineo-Jucuapa, Apante, El Roblar y La Escalera son algunos de esos caminos que están en pésimo estado y son utilizados por centenares de pequeños productores de café y granos básicos, señaló.

DUDOSA REPARACIÓN

Lanzas dijo que el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) está reparando algunas de estas vías, sin embargo le preocupa la calidad de los trabajos de reparación “ya que han sido encargados a compañías de las que nunca habíamos oído”.

El principal temor de Lanzas es que las reparaciones no sean los suficientemente buenas como para soportar un cierre fuerte de la temporada de lluvias. “Si en lo que falta de octubre y noviembre el invierno cierra fuerte, esos caminos podrían quedar destruidos nuevamente”, expresó el presidente de Asocafemat, organización que aglomera a 690 caficultores.

El caficultor José Esteban McEwan comparte la preocupación de Lanzas en torno a la situación de los caminos. “No hay esperanzas de que los compongan”, dijo con enojo McEwan, quien luego lanzó una serie de insultos en contra de las autoridades gubernamentales a las que tildó de inoperantes.

McEwan es propietario de Santa Emilia, hacienda de 400 manzanas de extensión que posee una de las más grandes plantaciones de café y está ubicada doce kilómetros al este de Matagalpa, sobre el Valle de Yasica Sur, en el municipio de San Ramón.

En la hacienda Santa Emilia trabajan unos 560 mozos y para hoy espera que la cifra suba hasta 700. Aquí, al igual que en otras grandes haciendas, el café maduró pronto.

INVIERNO FUE IRREGULAR

“El invierno fue irregular. En marzo llovió durante 19 días e incluso llovió copiosamente en plena Semana Santa. Esto apresuró la florescencia de los cafetales en la primera semana de abril. En consecuencia, la maduración del grano ocurrió antes de lo previsto”, explicó McEwan, quien este año espera producir unos 10 mil quintales de café oro, los cuales, asegura, comercializará directamente en los mercados de Nueva York, Estados Unidos, donde siempre se obtienen precios más favorables.

La hacienda Santa Emilia cultiva café caturra en un 75 por ciento de sus tierras, debido a la resistencia que este tipo de grano ofrece a las lluvias y a las enfermedades, explicó Glenn Zamora, integrante del equipo de ingenieros agrónomos de esa hacienda.

Según Zamora, los niveles de maduración actual del café están dentro de los límites tolerables y asegura que de momento tampoco existe preocupación por problemas de sobrefermentación del grano, que puede ser ocasionada por excesivos niveles de lluvia o por falta de mano de obra. “De momento todo se está dando dentro de los niveles normales y tolerables”, señaló, mientras se mantenía pendiente de las faenas de recolección de varias cuadrillas de mozos que estaban a su cargo.

MOZOS DICEN QUE LES PAGAN MENOS DE C$7.00

Aunque el presidente de la Asocafemat aseguró que en algunas haciendas están pagando entre 8 y 10 córdobas, cortadores de Santa Emilia y la vecina hacienda La Fundadora, propiedad de militares en retiro, aseguraron que les están pagando menos de los siete córdobas.

“Me pagan seis córdobas por cada lata. Aquí prácticamente nos están explotando. Yo corto entre ocho y nueve latas por día y apenas saco un poco más de 40 córdobas”, dijo un mozo que pidió omitiéramos su nombre.

“Pero la necesidad tiene cara de perro y en cuanto tenga un chance me voy a ir a Costa Rica, donde dicen que pagan mucho mejor que aquí”, agregó otro mozo que desgranaba unas matas en un surco cercano.

Lanzas explicó que de momento los caficultores enfrentan problemas de financiamiento debido a una anunciada baja en la cosecha. “Las casas financieras soltaron menos dinero para la recolección del café, porque se esperaba una baja del 30 al 35 por ciento en la cosecha”, señaló.

Según el caficultor, a los problemas de financiamiento también habría que agregar los altos costos que implica la alimentación de los mozos. “El quintal de arroz está elevado y los frijoles están subiendo todos los días”, dijo Lanzas, quien se quejó por las malas políticas gubernamentales que no favorecen el abastecimiento de los mercados locales y por el contrario permiten la exportación ilimitada y sin control de granos, como el frijol, hacia Honduras y El Salvador.

“Si se dejara abastecer el mercado nacional probablemente los precios de los granos bajarían sustancialmente, sin embargo somos candil de la calle y oscuridad de la casa”, agregó Lanzas.

PEQUEÑOS PRODUCTORES SIN FINANCIAMIENTO

La bonanza económica de algunas haciendas contrasta con la pobreza de otras zonas de la región, que antaño producían grandes cantidades de café.

En la zona de El Tuma-La Dalia se encuentra la hacienda La Estrella, administrada por una cooperativa campesina que este año tendrá una cosecha baja por falta de financiamiento bancario.

“Tenemos 250 manzanas destinadas al café y desde hace cinco años los bancos y las casas financieras nos están ahogando. Se niegan a prestarnos dinero y por eso la cosecha de este año no será tan buena”, dijo Primitivo Valverde, vicepresidente de esa cooperativa.

Igual situación enfrentan decenas de pequeños caficultores de la zona, dijo Ramón Andrade, responsable de la agencia Orocafé de La Dalia, una de las múltiples empresas que compran café en Matagalpa y Jinotega.

Según Andrade, de momento la ausencia de mano de obra no será sentida debido a que la cosecha apenas arranca. “En noviembre, cuando la cosecha esté en lo fino, probablemente habrá problemas”, indicó.

Los cortes de café ya comenzaron en Matagalpa y Jinotega, pero los mozos consideran la posibilidad de ir a trabajar a Costa Rica porque allá les pagan el doble, según dijeron algunos ayer.

Mary conder leiva, de 18 años, es oriunda de El Tuma-La Dalia y corta café desde los 10 años. Ahora que la cosecha se adelantó corta el grano en la hacienda Santa Emilia, de San Ramón.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí