- Bravos se levantan de la lona y están vivos
Edgard Tijerino
Sobrevivieron los Bravos. Ganaron por 6-5 un juego que perdían 5-2, y han forzado un quinto y decisivo duelo con Jaret Wright enfrentando a Roy Oswalt hoy.
Los “robos de botín” están caracterizando la primera fase de los Play Offs en las Grandes Ligas. Los equipos que entran ganando a la recta final, se ven repentinamente “asaltados” por los James o los Dalton, temidos por las diligencias y los banqueros en el viejo oeste.
Pueden preguntarle sobre eso a los Astros de Houston. Con el marcador 5-2 a la altura del sexto inning, ellos abrieron las ventas de boletos para la serie por el banderín, y justo en ese momento, cuando Roger Clemens se colocaba debajo de la ducha después de 87 lanzamientos en 5 episodios, Adam LaRoche le ganó una batalla de prospectos a Chad Qualls, conectando un jonrón de tres carreras para borrar la desventaja.
Y en el noveno, con dos outs vía ponche y bases limpias, Rafael Furcal fue golpeado, robó segunda, y un hit de J. D. Drew lo trajo al plato con la carrera que desequilibró el marcador 6 por 5.
Los Astros no se entregaron y le inyectaron suspenso al cierre. Con un out, Jeff Bagwell y Lance Berkman conectaron hits contra John Smoltz, y el temible Jeff Kent entró al cajón de bateo convertido en una amenaza del tamaño de la crisis política que nos agobia.
Los Astros tenían al mejor hombre imaginable frente al plato, con la gran posibilidad de hacer girar bruscamente la pizarra a última hora y sepultar a los Bravos.
Eso no ocurrió. Kent bateó fuerte hacia el short, Furcal fue por la pelota hacia su izquierda con absoluta seguridad, pisó y tiró. En un instante, Berkman y Kent estaban muertos, y los Astros también.
Así que, en lugar de tomar un día de descanso, los de Houston saldrán hoy a trabajar horas extras apretados por la presión, confiando en la dureza mental, habilidad y control del ganador de 20 juegos, Roy Oswalt.
Usar a Roger Clemens, de 42 años, con sólo tres días de pausa, supone un riesgo. Y Phil Gardner no tuvo temor. Le entregó la pelota al Rocket, ganador del primer juego con un esfuerzo de siete innings.
Los Bravos se adelantaron con dos carreras en el segundo inning. Sin out, Chipper Jones y Johnny Estrada conectaron hits, y Andrew Jones continuó con otro para impulsar la primera anotación. Con un roletazo de LaRoche para doble play, Estrada marcó la segunda carrera.
Los bateadores de Houston regresaron enfurecidos, y en el cierre, le arrancaron el brazo a Russ Ortiz fabricando 5 carreras. Un jonrón con dos a bordo de Craig Biggio, fue lo más dañino.
Trabajando con conteos largos, Clemens llegó a 87 lanzamientos en el quinto, y Gardner decidió sacarlo, trayendo al novato Qualls sólo para abrir la posibilidad de un asalto a pleno sol.
Hit de Chipper Jones y doble de Andrew, le hicieron agua la boca y aceleraron el swing del joven Adam LaRoche, quien se voló la verja derecha para establecer la paridad 5-5, obligando a guardar las botellas de champán en la caseta de los Astros.
En el noveno, la cuchillada de J. D. Drew desangró a los de Houston.
Lo increíble es que los Bravos descartados como competidores antes de cantarse el Play Ball, han mostrado suficientes agallas y la necesaria clase para seguir avanzando.