- En el segundo debate Bush lució revitalizado y Kerry exhibió su sangre fría
Charlotte RaabWASHINGTON/(AFP)
El Presidente estadounidense George W. Bush corrigió en el debate del viernes los errores cometidos en el duelo verbal previo contra su rival demócrata John Kerry, y ambos desplegaron con determinación sus diferencias de personalidad, dijeron expertos.
Fue una batalla del intelecto contra el instinto, entre Kerry y Bush, resumió David Kennedy, profesor de Historia de la Universidad de Stanford.
Una encuesta de ABC inmediatamente después del debate dio a Kerry un 44 por ciento contra 41 por ciento. Pero varios analistas consideraron que el Presidente al menos había reparado el daño de su desempeño en el primer debate, lo que dio impulso a Kerry en la carrera por la elección presidencial del 2 de noviembre.
EMPATE DE CANDIDATOS
“Bush se desempeñó considerablemente mejor (que la vez anterior), y Kerry también estuvo muy bien”, dijo Larry Sabato, politólogo de la Universidad de Virginia, quien añadió que “desde mi punto de vista profesional, fue un empate”.
Un empate que no obstante admite matices: “ambos estuvieron muy bien, pero el Presidente lució más simpático”, indicó Stephen Hess, un ex redactor de discursos republicanos que ahora integra la Brookings Institution.
En cambio, para el profesor de Ciencias Políticas Eric Davis, “Kerry dio la impresión de mejor dominio de los temas”.
“Ambos reforzaron, para bien o para mal, su imagen”, dijo Kennedy, uno apareciendo como “muy relajado” y el otro como “muy decidido, aunque no forzosamente muy relajado”.
Charles Jones, de la Brookings Institution, subrayó que esta diferencia de estilo ilustra fielmente las distintas carreras de Kerry y Bush: “uno es un parlamentario clásico” que en toda su vida no ha hecho otra cosa que “proponer ideas”, y el otro un dirigente empresarial, que insiste en “las decisiones que debió tomar”.
“Kerry se presenta constantemente como un persona más sosegada, con posturas más reflexivas”, estimó Kennedy.
La polémica sobre el aborto ilustra bien sus diferencias. Bush habló con convicción, Kerry con matices: el Presidente se opone de plano y el aspirante demócrata siente que se trata de un asunto de elección personal.
“El Presidente acaba de decir, de forma categórica, que ‘mi oponente está contra esto, mi oponente está contra aquello’. Sabe, no es tan simple”, afirmó Kerry.
“Bueno, es bastante simple cuando se le pregunta si está a favor de la prohibición (de un aborto tardío) ¿Sí o no?”, insistió Bush.
ESTUVIERON AL LÍMITE DEL IRRESPETO
Asimismo, el debate fue de una intensidad raramente vista entre dos responsables de tan alto nivel.
“Estuvieron al límite del irrespeto, fue increíble”, subrayó Jones. “Es una campaña malvada, como no recuerdo haber visto antes”, añadió.
Bush y Kerry sostendrán el miércoles el tercero y último debate previo a la elección, que girará únicamente en torno a cuestiones de política interna.
Los sondeos siguen indicando que los asuntos socioeconómicos son el punto fuerte de los demócratas, mientras que el campo republicano aparece primero en temas como la guerra en Irak y la lucha contra el terrorismo.
La preguntas planteadas por los electores presentes en la sala de debate fueron seleccionadas por el moderador de los debates.
Los dos aspirantes tomaban notas frenéticamente mientras su adversario hablaba, sentados a un costado en pequeños pupitres de asientos altos, y se levantaban de inmediato al escenario para responder las preguntas.
DIARIOS DE EE.UU. NO VEN CLARO GANADOR
Los principales diarios estadounidenses pusieron énfasis este en el “agresivo” tono del debate entre el presidente George W. Bush y su rival demócrata John Kerry y señalaron que ninguno emergió como claro ganador.
“Los dos candidatos presidenciales pasaron una hora y media pendenciera, profundamente argumentativa en la noche (del viernes), desafiándose mutuamente sus desempeños, honestidad y políticas a lo largo y ancho de los temas que enfrentan —y dividen— a la nación”, dijo el diario Los Angeles Times.
PUNTOS DISCUTIDOS
Kerry atacó sobre la cuestión de las armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas en Irak, y las llamó “armas de engaño masivo”.
Sin embargo, Bush denunció inmediatamente las contradicciones de su adversario demócrata sobre Irak. “Yo sé por qué la gente piensa que él cambia de opinión. Porque lo hace”, ironizó el mandatario con una sonrisa.
El Presidente, que aspira a su reelección, reafirmó que Saddam Hussein representaba una amenaza para Estados Unidos y que, con John Kerry en la Casa Blanca, el ex dictador iraquí estaría todavía en el poder.
Muchos de los argumentos intercambiados fueron los mismos del primer debate, el 30 de septiembre en Miami.
KERRY ENOJA A BUSH
El candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, John Kerry, hizo encolerizar a George W. Bush al acusarlo el viernes de haber partido a la guerra en Irak aislado y sin construir alianzas, estos señalamientos provocaron en Bush gestos de enojo y por momentos altos tonos de voz en el debate.