- Experto en asuntos de defensa y seguridad aconseja fortalecer facultades del Ministerio de Defensa
- No se trata de humillar a los militares, advierte especialista
Luis Felipe Palacios
Roman, Times, serif»>
Instan a fortalecer mando de Defensa
| Experto en asuntos de defensa y seguridad aconseja fortalecer facultades del Ministerio de Defensa |
|
| No se trata de humillar a los militares, advierte especialista |
Luis Felipe Palacios
El experto en asuntos de defensa y seguridad, Carlos Barrachina, catedrático de la Universidad de Quintana Roo, en México, sugirió ayer que en la consulta sobre la elaboración del Libro Blanco de la Defensa deben fortalecerse las facultades del Ministerio de Defensa sobre el Ejército de Nicaragua.
Barrachina, quien labora con el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas de Nicaragua, manifestó que “en las sociedades democráticas consolidadas, en el Ministerio de Defensa es donde se deciden cuáles son los lineamientos y cómo se van a utilizar las Fuerzas Armadas”.
“CODO A CODO”
Barrachina, quien ayer participó en una reunión con la Comisión de Defensa y Gobernación de la Asamblea Nacional, sostuvo que los ministerios de Defensa también son los que deciden qué tipo de profesionales son los más adecuados para desarrollar una función u otra, y además “los que tienen que trabajar codo con codo con las Fuerzas Armadas”.
Destacó que la tendencia en América Latina, es que los ministerios de Defensa “cada vez vayan teniendo más funciones y desarrollen más competencia”.
A CONSULTA AMPLIA
Barrachina celebró, por tanto, que se esté trabajando en la elaboración del Libro Blanco de la Defensa, porque ese documento “busca transparencia en las medidas del Ministerio de Defensa y también de las Fuerzas Armadas”.
Instó, además, al Ejecutivo a llevar a “consulta amplia” el primer borrador del Libro Blanco, que fue entregado al presidente Enrique Bolaños el pasado dos de septiembre por el ministro de Defensa, José Adán Guerra, y el jefe del Ejército, Javier Carrión.
“Ahora es cuando la sociedad debe participar activamente, ver si el grado de transparencia que se muestra en ese Libro es adecuado o debería ser mejorado, si realmente las políticas que aparecen diseñadas son las que la gente quiere o podrían ser otras también”, anotó.
Sugirió que la consulta tiene que hacerse con legisladores, partidos políticos, sociedad civil “y otra serie de actores calificados que puedan emitir una opinión válida sobre algunos aspectos de la política de defensa”.
FSLN CUESTIONA PROCESO
El diputado sandinista José Figueroa, vicepresidente de la Comisión de Defensa y Gobernación, criticó que el primer borrador del Libro Blanco de la Defensa “no contó con los puntos de vista de las fuerzas representantes en la Asamblea Nacional”, por tanto le quedaron “dudas y preocupaciones sobre la metodología que se siguió, sobre la estructura y el contenido de este proyecto”. No opinó sobre la idea de darle mayores facultades al Ministerio de Defensa, porque no conoce un proyecto oficial en ese sentido.
LA CADENA DE MANDO
El titular de Defensa, José Adán Guerra, admitió que «existen algunas lagunas» sobre las facultades legales que tiene el Ministerio de Defensa sobre el Ejército de Nicaragua.
Guerra instó, sin embargo, a que «hay que ir afianzando cual es el papel de las autoridades civiles dentro de la estructura de la defensa».
«Por eso es que hay una tendencia en América Latina, en donde los ministros de Defensa van formando parte de las cadenas de mando de los Ejércitos, y como parte de ese diálogo civil-militar que se da en los diferentes países de Latinoamérica, Nicaragua no es la excepción», aseveró.
MARCAR LÍMITES
“No se trata de humillar a unos profesionales, significa trabajar con unos profesionales en un área de política importante como es la defensa. Que los militares no sean autónomos tampoco, porque el Ministerio responde a las necesidades del pueblo, no de unos profesionales, y eso es lo que hay que marcar”, señaló ayer el experto mexicano Carlos Barrachina.