Miles de peces fueron enterrados en la isla de ometepe, tras aparecer muertos el mes pasado, sin causa aparente.

Contaminación acabó con peces de Ometepe

Hoy presentan datos preliminares Wilder Pérez R. Hoy serán presentados los resultados preliminares de los estudios que determinarán por qué murieron miles de peces en las costas de la Isla de Ometepe y San Jorge, Rivas. Aunque es el Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA) el que lleva los estudios, su director, […]

  • Hoy presentan datos preliminares

Wilder Pérez R.

Hoy serán presentados los resultados preliminares de los estudios que determinarán por qué murieron miles de peces en las costas de la Isla de Ometepe y San Jorge, Rivas.

Aunque es el Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA) el que lleva los estudios, su director, Salvador Montenegro, declinó revelar los primeros datos, sin embargo, advirtió que el problema no sólo está en los resultados del hecho concreto, sino también en las circunstancias.

El especialista dijo que los motivos de mayor peso se centran en la vulnerabilidad del Lago Cocibolca.

Aunque sin datos a mano, Montenegro calificó el asunto como “gravísimo”, pero expresó que hay tiempo de rescatarlo, si se implementa un plan de acción.

La única manera de lograrlo, según el director del CIRA, es implementando un plan de acción en la cuenca que haga posible “tratar las fuentes de aguas negras, las llegadas de contaminantes de zonas de cultivo y ganadería extensiva, y que se permita introducir medidas de gerencia o de manejo desde las municipalidades en la cuenca”.

Cuando se le consultó sobre cuánto tiempo falta para que al Gran Lago de Nicaragua le ocurra lo mismo que al Lago de Managua, hoy inservible por la contaminación, Montenegro respondió que “estos cambios se observan en términos de generaciones, en una generación, la generación actual, en ese mismo tiempo de vida se perdió el Xolotlán, igual la Laguna de Masaya, estas cosas lamentablemente las vemos ocurrir a diario”.

El Cocibolca tiene una extensión de 8,624 kilómetros cuadrados, pero es banco de desperdicios de la industria agropecuaria y poblaciones que lo rodean, por lo que hasta ahora sólo ha sobrevivido gracias a su inmensidad, que es mayor a la isla de Puerto Rico.

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