Elecciones

Benito ZeledónRoma, Italia En relación al artículo de Cristiana Chamorro (Bush, Kerry y nosotros, LA PRENSA, viernes 1 de octubre), he leído en periódicos europeos la misma opinión de que todo el mundo debería tener derecho al voto en EE.UU., partiendo de que su política externa afecta a todo el mundo. Con esto se quiere […]

Benito ZeledónRoma, Italia

En relación al artículo de Cristiana Chamorro (Bush, Kerry y nosotros, LA PRENSA, viernes 1 de octubre), he leído en periódicos europeos la misma opinión de que todo el mundo debería tener derecho al voto en EE.UU., partiendo de que su política externa afecta a todo el mundo. Con esto se quiere resaltar que Bush representa una línea fuerte de política externa que no necesita de consenso internacional para ejecutar lo que considera prioritario para el interés nacional de su nación. En cambio Kerry ofrece todavía esta oportunidad al mundo. Según los sondeos europeos, si ese voto mundial fuera posible la mayor parte votaría a Kerry. Esto significaría votar contra la “ley del más fuerte” y a favor del “diálogo y consenso internacional”.

En su artículo, Cristiana Chamorro no indica por quién votaría. Yo lo haría por Kerry, partiendo de un hecho histórico local y político de Nicaragua: En los tiempos modernos de nuestro país, un sólo Presidente ha logrado una política de diálogo y consenso nacional: la ex presidenta Violeta Chamorro que logró calmar y hacer participar a la mayoría de las partes políticas del país. Esta gran ex Presidenta demostró un profundo respeto y amor por su pueblo y dio a los nicaragüenses —por un corto periodo— el deseo de visualizar el futuro con esperanza.

No necesitamos a Bush reelecto para saber que a Ortega, con su revolución capitalista religiosa no se le debe tomar en serio. Pero sí impulsar la opción de Herty Lewites, que ha demostrado con su trabajo profesional la búsqueda de un consenso y la prioridad de servir a los managuas. No necesitamos tener de presidente a Kerry, para saber que Alemán, como reo por estafa pública comprobada no es una opción política, a menos que quienes proclaman su liderazgo deseen perpetuar la “política del más corrupto”. En cambio, dentro de ese partido se puede valorizar y exaltar el trabajo profesional que Eduardo Montealegre ha hecho por los nicaragüenses.

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