Amalia Morales
Managua se paralizó anoche. Los centros comerciales se vaciaron temprano. Por el contrario, las discotecas y bares que exhibían enorme pantallas se repletaron. Después de las nueve de la noche, la ciudad entera se concentró alrededor de las pantallas que transmitían la esperada pelea del nicaragüense Ricardo Mayorga, contra Félix “Tito” Trinidad.
La euforia comenzó temprano. A eso de las cinco de la tarde rompió el silencio un grupo de mujeres que salió a manifestarse contra Mayorga, acusado de violación, pero esto pasó inadvertido para la mayoría de la gente, que apenas se ocultó el sol comenzó a buscar el mejor sitio para no perderse un tramo del combate.
Casi al mismo tiempo se activaron los dispositivos de seguridad. La Policía del Distrito V desplegó a, por lo menos, 200 efectivos, en un operativo que denominaron el Plan Mayorga, que previendo incidentes después de la pelea estaría activado hasta la madrugada, según informaron en la estación policial.
EL SABOR DE LA DERROTA
El local que acondicionó el casino Pharaons fue uno de los sitios más concurridos. Alrededor de 1,000 personas se juntaron allí para seguir los golpes del ‘Matador’. Entre ellos estaba Roberto Peralta, vendedor de la Nabisco Cristal. Peralta se juntó con un grupo de amigos. Él y sus amigos eran parte del 60 por ciento de nicaragüenses que deseaba que Mayorga se impusiera.
En ese mismo lugar, pero en otra esquina, estuvo Matilde Sirias, originaria de Ticuantepe, quien se ubicó frente a una de las cuatro pantallas. Sirias y el resto de sus nueve familiares iban por la victoria del puertorriqueño. “Yo quiero que pierda ese tapudo de Mayorga”. Después de muchos golpes, el deseo de Sirias se materializó.
Los gritos de los seguidores de Mayorga estuvieron al tope, en el primer round de la pelea. Después, lentamente, comenzaron disminuir. Unos pocos como Sirias, por el contrario, subieron el tono de sus vivas a favor del boricua. A eso de las diez de la noche el combate acabó. Mayorga perdió y, con resignación, la gente igual celebró.