- Dejaron a un lado el tema del terrorismo, para centrar su campaña en los “problemas de casa”
Piedad ViñasEFE
WASHINGTON.- Cuando falta justo un mes para las elecciones en Estados Unidos, los candidatos presidenciales George W. Bush y John Kerry dejaron ayer de lado el terrorismo, para centrar su lucha por el voto de los indecisos, en los problemas de casa.
Con fuerzas renovadas tras su triunfo dado por las encuestas en el primer debate presidencial, el demócrata Kerry atacó duramente al presidente Bush y aseguró que desde que está en la Casa Blanca no sólo ha dejado a un lado los asuntos que más interesan a los ciudadanos, sino que ha castigado y exprimido a la clase media.
Bush tiene “un plan de cuatro palabras: más de lo mismo”, añadió con contundencia.
Si se le pregunta a Bush, dijo Kerry, “dirá que todo está bien aquí en casa y que ésta es la mejor economía de nuestras vidas. Posiblemente es verdad para sus amigos” de las grandes compañías como Enron, Halliburton o del sector petrolero, subrayó el candidato.
Desde la ciudad de Orlando, en Florida, uno de los Estados considerados como “campo de batalla” en estas elecciones, Kerry volvió a poner ejemplos muy claros de pérdidas de empleos, aumento del costo de la educación, falta de cobertura sanitaria y reducción de impuestos que benefician a los más ricos.
“Una y otra vez siempre hizo la misma elección: usar el poder de la Presidencia para dar más y más a los que más tienen, a los individuos más ricos y a los que tienen más influencias”, subrayó.
BUSH CONTRAATACA
No menos contundentes fueron las críticas lanzadas contra él por el republicano Bush, quien también eligió otro de los Estados donde el electorado se encuentra más dividido, el de Ohio, para defender su agenda económica.
Según Bush, el candidato demócrata no dijo “ni una palabra sobre cómo podemos ayudar a más estadounidenses a que tengan sus propias casas o acciones o cuentas de ahorros”. En lugar de ello, añadió, “su agenda se centra en ampliar el poder del Gobierno”.
Pero lo más importante, a juicio de Bush, es que Kerry votó en contra de varias propuestas destinadas a reforzar la Seguridad Social y aliviar la carga fiscal de los ciudadanos.
Aunque sus mítines se centraron básicamente en cuestiones domésticas, tanto Bush como Kerry cruzaron acusaciones también en relación con el asunto estrella de esta campaña: la seguridad, la lucha contra el terrorismo y la guerra en Irak.