Elba Gutiérrez
Me quiero referir al más reciente escándalo en que se ha involucrado el ex campeón mundial de boxeo, Ricardo Mayorga, a quien en menos de 24 horas la justicia nicaragüense lo liberó de la cárcel en la que se encontraba por el supuesto delito de violación contra una joven de 22 años.
Escribo sobre el tema por varias razones. Una de ellas es que la justicia en Nicaragua anda muy mal, por eso solamente el 23 por ciento de la población le tiene confianza, según un sondeo de opinión que realizó hace pocos días la Universidad Centroamericana (UCA).
Segundo, porque me es difícil entender por qué una persona que debería ser ejemplo para nuestra sociedad se comporta tan mal, golpeando, con sus puños pesados a una mujer, cuando poetas como Pablo Neruda se han inspirado en nosotras diciendo: “Mujer, hasta te creo dueña del universo”.
Y tercero por la repugnancia que me causó, igual que a muchos, ver a un juez suplente llegar al Aeropuerto Internacional de Managua para que no se le impidiera a Mayorga salir del país. Ese acto tan abominable lo mínimo que ameritaba era su destitución por la Corte Suprema de Justicia, pero este máximo tribunal más bien le dio un premio de consolación. Sinceramente eso me causó repugnancia y se lo dije a un magistrado: “Después, cuando los critican ustedes se molestan”.
La ética nos dice que el periodista asume el principio de que la información es un bien social, responde a la sociedad, por eso me quedé perpleja al oír en varios medios de televisión y radio decir que la mujer víctima de Mayorga sabía a lo que iba. Pero la mujer, independientemente del lugar donde se encuentre tiene pleno derecho a decir que no a cualquier hombre, ya sea su marido, novio o amante, y ése se debe respetar. Sin embargo, jueces “benevolentes” le dan oportunidad de que hasta después de la pelea acuda a juicio. Y son mujeres, ¡qué barbaridad!
Lo peor: Al comentar el caso con un cronista deportivo me dijo con descaro: “¿y vos qué creés? Te invito a salir, comés, bebés, te tomás unos tragos… tenés que saber a dónde vamos después (..) Los hombres no tenemos sangre de horchata. Por eso estoy totalmente de acuerdo con Mayorga y lo que me interesa es que gane la pelea. Su vida privada me tiene sin cuidado”. También escuché al candidato a vicealcalde de Managua por el Frente Sandinista, Alexis Argüello, decir que Mayorga “primero debe pelear y luego enfrentar el juicio”. ¿Qué clase de candidato y ejemplo para los capitalinos es éste?
Los periodistas debemos recordar siempre al momento de redactar una noticia que hablamos y escribimos en nombre de miles de personas que no tienen este privilegio, y que somos un puente de entrada a la mente de la población. Por eso insto una vez más a promover valores de equidad, igualdad y respeto para las damas.
Soy una creyente empedernida en que los hombres y mujeres que trabajamos en los medios de comunicación debemos enfrentar con toda responsabilidad los retos de la revolución de la información. Eso es lo que espera la sociedad al poner en nuestras manos los primeros lugares de credibilidad. Por eso, al difundir una noticia debemos ponerla en el contexto de que es un bien social de los nicaragüenses.
La autora es periodista