Nicaragua: tierra de oportunidades de negocio

Prof. Dr. Pablo Peyrolón No se dejen engañar, que no les arrastre el desánimo. Nicaragua es un país con enormes posibilidades de negocios. Es un país de los considerados emergentes con un elevado potencial de crecimiento. La historia del siglo XX de Nicaragua estuvo plagada de conflictos de toda índole y con injerencias internacionales —pienso […]

Prof. Dr. Pablo Peyrolón

No se dejen engañar, que no les arrastre el desánimo. Nicaragua es un país con enormes posibilidades de negocios. Es un país de los considerados emergentes con un elevado potencial de crecimiento.

La historia del siglo XX de Nicaragua estuvo plagada de conflictos de toda índole y con injerencias internacionales —pienso en el Imperio, EE.UU.— de nefastas consecuencias. Pero ha llegado el momento de olvidar el pasado, no se puede vivir anclado en el pasado si se quiere avanzar en el futuro.

¿Por qué es Nicaragua un país de oportunidades empresariales? Precisamente por su condición de país emergente. Tiene la ventaja de aprender de lo que otras economías han conseguido en poco tiempo, recuerden cómo estaba España a principios de los ochenta, miren su posición actual en el contexto económico político internacional, el salto cualitativo ha sido impresionante.

En economía y, de manera más concreta, en el mundo empresarial no hay fronteras, ¿por qué? Porque la imaginación y el conocimiento no tienen fronteras.

Son muchos los estudiantes nicaragüenses que han pasado por mis clases de Maestría en la Universidad Pompeu Fabra y la Escuela de Administración de Empresas (EAE), ambas en Barcelona. Estos estudiantes mostraban una capacitación profesional de primer nivel y, lo que es más importante, una clara voluntad de hacer de éste un mundo mejor mediante la creación de empresas: ofrecer productos, crear empleos, generar ideas.

Me quedo con este último punto: las ideas. La innovación, la inventiva, la capacidad de ver más allá de las necesidades básicas siempre han caracterizado a los latinoamericanos. Aprovechen este enorme capital que tienen. No se conformen con ser un país destinado a la mano de obra barata en la que se establezcan maquilas que a la mínima variación al alza de los costes laborales abandonan despavoridos el país.

Sean ambiciosos, intenten crear productos y servicios de valor añadido. Ha sido tal la presión informativa internacional interesada hacia los países emergentes que les han llegado a convencer que sólo son capaces de trabajar en maquilas, trabajos poco cualificados, mal remunerados y, en general, en malas o pésimas condiciones laborales. Rompan con ese esquema mental que les han vendido.

La capacidad de generar ideas, crear conocimiento y aplicarlo a productos y servicios de valor añadido está al alcance de cualquier país, trátese de Suecia, España, EE.UU. o Nicaragua. ¿Acaso alguien tiene el monopolio de la creatividad? No, en absoluto. No creo, y los últimos estudios empíricos de carácter académico así lo avalan, que los países emergentes tengan que jugar en la “segunda división” de la economía y las finanzas internacionales.

¿Qué es lo que hace falta? Capacitación profesional y técnica, voluntad, imaginación, creatividad y conocimiento. ¿Me preguntan por el capital? No se preocupen por él, si presentan un plan de negocio con los elementos arriba mencionados encontrarán con mayor o menor dificultad un inversor dispuesto a apoyar su sueño empresarial. Crean en ustedes mismos, son mucho más capaces de lo que creen que son, láncense a la apasionante aventura empresarial: ganarán como persona, crearán puestos de trabajo, ayudarán a su país y romperán con la falsa etiqueta que se les ha colgado a los países emergentes.

Como dije a todos mis estudiantes latinoamericanos al despedirnos: tienen mi puerta abierta, les ayudaré en todo lo que esté en mis manos —estudios de mercado, viabilidad financiera de las empresas, ayudas y subvenciones españolas para empresarios latinoamericanos—. No lo duden ni un segundo, si creen que les puedo ayudar —y estoy convencido de que puedo— pónganse en contacto conmigo. Ánimo.

Universidad Pompeu Fabra & Escuela de Administración de Empresas. Escuela Superior de Comercio Internacional y Consultor.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí