Carlos Murillo Salgado
Cuando la señora Edda Callejas compartía actividades con los jubilados y planteaba en los programas de televisión cómo iba logrando que las empresas pagaran su cuota del Seguro, la tuve en alta estima. Sin embargo no corrió mucho para que la valoración que de esta señora (funcionario público) y especialmente empleada de todos los cotizantes o afiliados al INSS me decepcionara al igual que lo han hecho casi todos los funcionarios del Gobierno que se supone están para servir a la población.
Como se dice en el lenguaje popular: alegrón de burro. Ella pretende justificar su bono y el de los miembros del Consejo Directivo del INSS, dizque como incentivo por haber superado las metas, reducción de gastos y sobrecumplimiento de superávit. Si bien ella no lo propuso (dice que fue el Consejo Directivo y que ella se abstuvo) y consta en resolución de la junta con todas las formalidades, la verdad es que es inmoral que éstos conociendo de primera mano el estado agónico del INSS se receten incentivos por hacer su trabajo, pues fue para eso que se les puso allí y por el cual se les paga, y bien además. Es fácil repartir plata ajena.
Todos los afiliados al INSS, jubilados o no, debemos exigir que esto se pare de inmediato, que como se hizo se deshaga y se deje de chupar los pocos recursos de la institución. Si el salario no les satisface su nivel de vida pues simplemente que renuncien.