Ofrecimiento desafortunado de un candidato granadino

Xavier Mora Salgado*

Roman, Times, serif»>
Ofrecimiento desafortunado de un candidato granadino


Xavier Mora Salgado*




Hace pocos días en un foro-debate celebrado en la ciudad de Granada, al exponer cada uno de los candidatos a la Alcaldía de este municipio sus planes de gobierno local frente a una buena multitud de pobladores sultanecos, uno de los candidatos señaló en su plan de Gobierno Municipal un programa de ayuda económica para el Instituto Tecnológico, Intecna, lo que inmediatamente generó la reacción de una buena parte de los presentes y no se dejó esperar la primera pregunta en público lanzada por un poblador que no logré reconocer entre la muchedumbre:

“¿Sabía usted que la Contraloría General de la República practica una auditoría en el Intecna? ¿Conoce usted que el Intecna recibe del Estado un presupuesto de 24 millones de córdobas anuales? Entonces usted con su programa que menciona va a seguir fortaleciendo el nepotismo actual y los megasalarios que se recetan familiares y funcionarios allegados al señor que actualmente dirige el Intecna y que usted sabe quién es”.

Me imagino que el candidato del Apre, Dionisio Cuadra Kautz, a quien fue dirigida la pregunta para esquivar un poco el contenido contundente y audaz de la pregunta respondió: “Yo lo que dije fue que ofrecería un programa de becas a los estudiantes del Intecna”.

Me sorprendió mucho el ofrecimiento de becas a los estudiantes del Intecna, puesto que en noviembre de 1998 el gobierno del presidente doctor Arnoldo Alemán, consciente de la necesidad de fortalecer la gestión educativa de los docentes, alumnos internos, externos y trabajadores de esta prestigiosa casa de estudios aprobó a través de la Asamblea Nacional la Ley Creadora del Intecna, por medio de las cuales a este centro educativo se le otorgaría una transferencia presupuestaria anual por el orden de los 24 millones de córdobas en contraste con el millón de córdobas anuales que Intecna recibía en los años ochenta y parte de la década de los noventa, cuando el salario de un director ejecutivo oscilaba entre los dos mil y los tres mil 500 córdobas.

El espíritu de esa ley establecía que los estudiantes no están obligados a pagar por todos los servicios educativos que Intecna brinda y además les garantizaba condiciones óptimas de alimentación, alojamiento, estudios y recreación. Lo que significa que a partir de 1998 los jóvenes que han decidido estudiar en el Intecna gozan de una beca otorgada por el Estado, cuyo único requisito es haber aprobado la primaria, ser nicaragüense y tener un buen rendimiento académico.

Me pareció desafortunado tal ofrecimiento y al momento dio la impresión de que todos los candidatos andan desinformados y con proyectos ilusos.

Sin embargo, al escuchar la exposición clara y objetiva de la licenciada Sarabertha Arévalo Guerrero, me hizo bajarme de un paseo aéreo que hacía un momento otro candidato me había mandado y busqué cómo poner los pies sobre el piso de la Casa de los Leones y puse mucha atención al plan de Gobierno Municipal de Sarabertha y observé que contenía proyectos concretos y viables con visión de desarrollo municipal para beneficiar a los pobladores de zonas urbanas, periféricas y rurales de esta ciudad de Granada.

Si se hace realidad que los alcaldes serán los rectores de la educación en cada uno de sus municipios, entonces la próxima alcaldesa o alcalde de Granada le tocará la tarea de realizar una distribución justa del presupuesto asignado al Intecna.

* El autor fue docente del Intecna

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí