Dr. Roberto José Morales Muñoz*
Roman, Times, serif»>Opinión económica
Nuevo conflicto comercial en el Mercosur
Dr. Roberto José Morales Muñoz*
El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, se encuentra inmerso a plenitud en la consolidación del Mercado Común del Sur (Mercosur), mediante la participación de los nuevos actores. En ese sentido, Lula está negociando en la esfera política, tratando de convencer a Ecuador para que ingrese al mercado sureño, tal y como lo hicieron Perú, Venezuela y Bolivia, miembros también de la Comunidad Andina.
Lula, desde el inicio de su mandato, ha puesto su mejor disposición y énfasis en la creación de una comunidad de naciones sudamericanas producto de la integración del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay y los socios Chile, Bolivia, Perú) y la Comunidad Andina (Ecuador, Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia).
En esta integración, sólo Ecuador y Colombia aún no se han incorporado al bloque como socios comerciales preferentes, pero se espera que en el más corto plazo lo puedan hacer.
La unión de estos dos bloques forma parte de la estrategia integracionista de Lula, quien impulsa este ambicioso proyecto con miras a formar la gran alianza política y comercial del sur, además de una alianza petrolera sudamericana de la cual son partícipes Venezuela y Argentina.
Sin embargo, recientes declaraciones del Presidente de Argentina, Nestor Kirchner, han conmocionado a los países del Mercosur, especialmente a Brasil, durante un acto en la planta automotriz Volkswagen, en Pacheco, Buenos Aires.
El Presidente argentino dijo que evitará la permanente inundación de importaciones en detrimento de su economía y la correspondiente disminución de su producción, exportación e inserción en el mercado internacional.
Según su discurso, pretende defender a la industria, mano de obra y producción nacional, porque su gobierno no puede ser un espectador pasivo ante la profundización de las asimetrías, especialmente, en el sector automotriz donde ya se han tomado medidas para revertir la situación.
Kirchner se ha mostrado sumamente confiado en que su postura será entendida por su amigo Lula, Presidente de Brasil, porque él desea que la industria automotriz en Brasil se desarrolle, pero también desea que su propia industria prospere con el fin de competir, crecer y generar empleos en igualdad de condiciones.
Peter Hartz, presidente del consorcio Volkswagen para el Área Sudamericana y Sudáfrica, anunció la inversión de 100 millones de dólares para la fabricación de un nuevo modelo de auto, cuya producción sería destinada a la exportación en un 80 por ciento, todo ello, a partir del 2006. Esta inversión generaría 400 nuevos puestos de trabajo en la tierra gaucha.
En otras palabras, Argentina no va a liberalizar el mercado automotor con Brasil en el 2006, según lo establecido en los acuerdos de liberalización comercial en el rubro de autos, que estipulan que las concesionarias de ambos países competirían en igualdad con un régimen arancelario de nivel cero, violando no sólo un acuerdo de orden internacional en la rama comercial sino los acuerdos y aspiraciones políticas, comerciales y económicas en el marco del Mercosur.
Argentina pretende dar un giro de 360 grados a su política comercial exterior con respecto a las negociaciones dentro del Mercosur, mediante el establecimiento de salvaguardas, por las cuales, en caso que alguna de la economías atraviese una crisis, se puedan resguardar algunos sectores claves con el fin de alcanzar un equilibrio a la situación.
A pesar que el Ministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna, descartó la posibilidad de que la medida pueda afectar la relación bilateral. Sin embargo, muchos especialistas consideramos que se verá afectada y los resultados absolutos los sabremos, a más tarde, en diciembre de este año.
El problema en sí del sector automotriz radica en la caída de las ventas y la falta de financiamiento para adquirir unidades nuevas, a consecuencia de la devaluación del peso argentino hasta en un 300 por ciento en el año 2002 y la ausencia de crédito barato, por estas razones el poder adquisitivo de la población es menor, pero va a ser afectada toda una nación por la violación de los acuerdos comerciales ya que la población necesita trabajo y alimentos en vez de producir autos, proyecto al 2006.
* Jurista en Derecho Internacional