Tras una persecución espectacular, efectivos policiales capturaron ayer a Juan Carlos Morales García, señalado como uno de los cabecillas de la banda de secuestros rápidos.

Atrapan a jefes de banda

Se escondían en una casa de Nueva Vida y guardaban varios bolsos con billetes en dólares y córdobas Oficial dice que ya sólo falta capturar a uno de los cabecillas que, suponen, es quien tiene las armas Elízabeth Romero Dos supuestos cabecillas de la banda Ángelus, dedicada a cometer secuestros rápidos o “secuestros express”, fueron […]

  • Se escondían en una casa de Nueva Vida y guardaban varios bolsos con billetes en dólares y córdobas
  • Oficial dice que ya sólo falta capturar a uno de los cabecillas que, suponen, es quien tiene las armas

Elízabeth Romero

Dos supuestos cabecillas de la banda Ángelus, dedicada a cometer secuestros rápidos o “secuestros express”, fueron capturados ayer por la Policía en un operativo espectacular en una zona semi-rural de Nueva Vida, en Ciudad Sandino.

Efectivos de inteligencia policial detectaron que los sospechosos Giovanni Francisco Ortiz García y Juan Carlos Morales García, consumían licor en la casa de Reyna Amador, y los sorprendieron con las tropas especiales.

Los detenidos, que son hermanos por parte de padre, residían en Costa Rica donde también realizaron secuestros rápidos de personas, para robarles dinero y otros bienes; y luego vinieron a Nicaragua para cometer atracos similares, explicó el oficial superior de Managua, comisionado Francisco Gaitán.

“Son remanentes del grupo que asaltaba a los conductores de vehículos y después saqueaban sus tarjetas de crédito”, aseguró el jefe policial. Al capturar a estos dos hombres, la Policía desarticuló casi en su totalidad a la banda Ángelus, considerada por las autoridades como una organización de extrema peligrosidad. La Policía nicaragüense ha capturado en total a 23 personas en las últimas semanas, por este motivo.

Gaitán confirmó que sólo falta arrestar a uno de los delincuentes, el que, según las investigaciones, es quien guarda las armas y se llama Harrin- thong López Sánchez.

Tras el último secuestro, perpetrado a inicios de septiembre en contra de la hermana de un alto funcionario de la Presidencia de la República, la Policía Nacional comenzó a perseguir a la banda, y entre el 10 y el 12 de septiembre atrapó a 21 de sus miembros, 12 de ellos con antecedentes en los registros policiales.

El comisionado Gaitán dijo que la banda, que tomó el nombre de otra de sus cabecillas, Ángelus García Blanco, de 41 años, actualmente en prisión, ha utilizado las áreas marginales de la ciudad de Managua como puntos de “refresco”, para guardar dinero, joyas y electrodomésticos robados.

La Policía informó que esta agrupación detectaba a sus posibles víctimas en gasolineras, centros comerciales o de diversión y hasta en sus residencias. Les esperaban a que salieran en su vehículo y les perseguían, casi siempre en dos taxis, uno que avanzaba adelante y otro detrás del carro de la víctima. Después les intimidaban con armas y les despojaban de sus pertenencias y tarjetas de crédito, obligándoles a proporcionarles el número “pin” para sacar dinero de los cajeros automáticos.

Juan Carlos Morales García fue el primero en ser detenido ayer por los policías, cuando trataba de escapar por predios montosos aledaños a la casa de Reyna Amador, donde consumía cervezas junto a su hermano, según dijeron los agentes.

Los oficiales tardaron varias horas tratando de arrestar al otro, porque la familia de Amador reaccionó agresiva, y una mujer identificada como Mariana Lisette Olivas Amador, agredió al agente José Velásquez, queriendo evitar la captura de Giovanni Ortiz García.

Los oficiales se llevaron detenida a Olivas Amador, por cómplice y obstruir la justicia; y luego se enteraron de que hay una denuncia contra ella por el robo de una computadora.

“¿CUÁL ES LA VARA?” Giovanni Ortiz García, mientras estaba en la patrulla policial, alegó que desde hace 13 años reside en Costa Rica pero regresó ayer a Nicaragua, debido a que sus familiares le alertaron que lo estaban vinculando a la banda de secuestradores. “Yo vine a arreglar el problema, que cuál es la vara”.

Añadió que está recién operado y que tiene una lesión en el cráneo, producto de un accidente de tránsito que sufrió el 16 de julio pasado, por lo que tiene pendiente un juicio por homicidio culposo en ese país. En el accidente, dijo, falleció su esposa.

OTRO DELITO

Al entrar a la casa de Reyna Amador, los policías encontraron a dos menores que supuestamente iban a ser trasladadas a Guatemala, por lo que el oficial superior de la Policía de Managua, comisionado Francisco Gaitán, cree que se trata de tráfico de personas, otro delito en el que podría estar involucrada Mariana Lisette Olivas Amador, hija de la propietaria del inmueble.

La Policía averiguaba de dónde son originarias las adolescentes, para entregarlas a sus familiares y conocer con qué justificación las iban a conducir a Guatemala.

Olivas es acusada de obstruir la captura de los dos sospechosos, dijo el comisionado Gaitán, y tiene pendiente una denuncia en el Distrito Cinco de la Policía, por el robo de una computadora personal.

PRUEBAS

En la casa de Reyna Amador, la Policía encontró varias carteras nuevas y ésta dijo que su hija se dedicaba a la venta de esos artículos. Pero en algunos bolsos y carteras los agentes hallaron billetes de diferentes denominaciones que sumaron 2,590 córdobas y 450 dólares. También había ocho aretes impares, dos cadenas de metal amarillo reventadas, una calculadora y dos celulares.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí