Janory Jiménez, madre de la niña asesinada en Rivas.

Descartan acusar a madre de la menor

Su niña fue asesinada y “ella también es víctima”, dice Procurador de la Niñez Juan Carlos Tijerino A. yNoelia Sánchez Ricarte La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos descartó ayer la posibilidad de apoyar a la Fiscalía en su intento por iniciar acciones legales contra Yanory Jiménez Ortiz, madre de Cristina Solano Jiménez, […]

  • Su niña fue asesinada y “ella también es víctima”, dice Procurador de la Niñez

Juan Carlos Tijerino A. yNoelia Sánchez Ricarte

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos descartó ayer la posibilidad de apoyar a la Fiscalía en su intento por iniciar acciones legales contra Yanory Jiménez Ortiz, madre de Cristina Solano Jiménez, la menor de tres años que el pasado domingo fue encontrada violada y asesinada en un río de los alrededores del barrio San Francisco, en Rivas.

El cadáver de Cristina fue hallado en el Río de Oro, un riachuelo ubicado a unos 100 metros de la casa donde vivían la víctima y su asesino confeso, Everth José Víctor Ocón.

Según Carlos Emilio López, Procurador Especial de la Niñez y la Adolescencia, muchas veces en este tipo de delito no sólo los menores resultan ser las víctimas, sino también sus madres y familiares.

“Como Procuraduría consideramos que no se debe presentar una acusación contra la madre, consideramos que la madre también es víctima del delito”, indicó.

Algunos ciudadanos rivenses señalan a Yanory Jiménez Ortiz como una madre irresponsable, por haber dejado solos a sus hijos el sábado pasado cuando ocurrió el crimen. Además, el padre de la víctima, el costarricense Wayner Humberto Solano Solano, también responsabiliza a Jiménez Ortiz por lo sucedido a la pequeña Cristina, según explicó la madre de la víctima.

Cristina del Socorro Jiménez, abuela de la niña asesinada, argumenta que el único que puede juzgarla “es el de arriba”.

“Sé que cometí un error, pero esto me enseñará a ser más cuidadosa con mi otro hijo”, dijo Yanory al referirse a Humberto Solano Jiménez, de cinco años y hermanito de la pequeña Cristina.

ENFOCARSE EN AUTOR DEL CRIMEN

El procurador López agregó que en nuestra sociedad siempre se culpa a las madres de todo lo que le pasa a sus hijos, por lo que recomendó a la ciudadanía en general y a los medios de comunicación, enfocar su atención hacia el autor del crimen.

“Creo que debemos enfocar la condena moral y penal hacia el autor del delito. No podemos responsabilizar a la madre porque un niño ha sido víctima de abuso sexual, los niños son víctimas de abuso sexual en las escuelas, calles y casas. Además de que en nuestra sociedad, las madres asumen la responsabilidad de cuidar y proteger a los hijos, por lo que no debemos ridiculizarlas ni culparlas”, explicó.

MIFAMILIA INTERVIENE

La delegada del Ministerio de la Familia (Mifamilia), Mar- tha José Selva, indicó que esa institución ya ha tomado cartas en el caso y, por el momento, han decidido que el pequeño Humberto Solano Jiménez reciba tratamiento psicológico, para evitar traumas posteriores.

Selva no descartó que hagan coordinaciones con la Comisaría de la Mujer para que también brinde atención a Yanory Jiménez Ortiz.

VIVÍA CON EL ENEMIGO

Hace unos dos años Yanory Jiménez Ortiz regresó de Costa Rica, donde vivió y procreó a sus hijos con Wayner Humberto Solano Solano, originario de ese país. Inicialmente se alojó en la casa de una tía fallecida, en el barrio La Puebla, en Rivas, donde tuvo problemas con sus familiares.

Por eso Cristina del Socorro Jiménez, madre de Yanory y quien ha trabajado en Costa Rica, decidió llevarla a la casa de los Víctor Ocón, donde vivía Everth José, el autor confeso del asesinato de la niña. Ellas recuerdan a Everth como un hombre normal, sin malicia. “Sólo le gustaba beber”.

“Días antes de lo sucedido –recuerda la abuela–, estando en mi trabajo (en Costa Rica) soñé que algo malo sucedía con mi familia. Luego, el domingo, me dicen que sucedió algo muy malo con mi niña, de inmediato se me vino la imagen de Everth y su familia; en todo el camino hacia Nicaragua no deje de pensar en otra cosa”.

Cristina no sabe aún si regresará a Costa Rica, porque no quiere dejar sola a su hija. Admite que el dolor la está matando y cada vez que recuerda la forma en que murió su pequeña nieta, llora. Por el momento esta familia sobrevive de los ahorros que Cristina trajo de Costa Rica

QUISO ENTERRARLA EN COSTA RICA

Wayner Humberto Solano Solano, costarricense y padre biológico de la niña asesinada, dijo en la ciudad de San José que se siente consternado y “todo lo dejo en las manos de Dios, porque soy cristiano. Dios sabrá qué hacer con él (el asesino)”.

“Llamé el domingo por la noche a la mamá de la niña y me dijo que ni ella sabía nada de lo sucedido. Estoy consternado junto a mi familia y no sé realmente cómo es que todavía ando trabajando”, añadió.

Contó que tenía unos dos años de no ver a su hija, porque la madre se la llevó a Nicaragua sin su consentimiento.

“Ella debe tener culpa porque dicen que dejaba solos a los niños”, comentó refiriéndose a Yanory Jiménez, su ex pareja.

“Estoy buscando cómo viajar a Nicaragua para saber de lo sucedido, porque ya no pude ver a la niña. Le pedí a los familiares que me la dieran para enterrarla en Costa Rica, pero no quisieron. Voy a viajar a Rivas para aportar en los gastos de los funerales”, dijo Solano. (LA PRENSA/Josué Bravo)

PEDIRÁ AL NIÑO

Wayner Humberto Solano Solano, padre de la niña violada y asesinada, dijo anoche en la ciudad de San José que pretende pedir ayuda al Gobierno de Costa Rica para obtener la custodia de su otro hijo, Humberto Solano, de cinco años, quien se encuentra con su madre en Rivas, Nicaragua. Solano pretende llegar a Nicaragua en los próximos días.

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