- Multitud irrumpió en Juzgado de
Rivas, queriendo hacer su propia justicia contra el asesino de la niña - Fiscal dispuesta a proceder contra la madre de la niña, si confirman que su conducta es “de tipo penal”
Noelia Sánchez Ricarte/Corresponsal
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Casi linchan al asesino
| Multitud irrumpió en Juzgado de Rivas, queriendo hacer su propia justicia contra el asesino de la niña |
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| Fiscal dispuesta a proceder contra la madre de la niña, si confirman que su conducta es “de tipo penal” |
Noelia Sánchez Ricarte/Corresponsal
RIVAS.- Una multitud de ciudadanos de Rivas rompió ayer vidrios, ventanas y la puerta principal del Juzgado de esa ciudad, tratando de linchar a Everth José Víctor Ocón, quien confesó que violó y asesinó a una niña de tres años el sábado pasado.
El acusado escapó de ser linchado por los pobladores, porque la Policía lo sacó poco antes, a escondidas, del complejo judicial, donde fue presentado y admitió con frialdad su crimen.
“Ahora que estoy bueno estoy arrepentido, cuando andaba tomando no me acordaba de lo que andaba haciendo; como andaba bien tomado no sabía lo que hacía”, dijo Ocón en el Juzgado de Distrito Penal de Rivas.
La Fiscalía lo acusa por el delito de violación seguido de infanticidio en contra de la niña Cristina del Socorro Solano Jiménez, encontrada muerta el domingo pasado en un río cerca del barrio San Francisco, en Rivas.
Mientras la juez Ivett Toruño aceptaba la acusación interpuesta por la Fiscalía y ordenaba la prisión preventiva de Ocón, cientos de ciudadanos rivenses, entre ellos familiares de la víctima, se congregaron alrededor del juzgado solicitando “justicia” y amenazando con aplicarla con sus propias manos.
Dos personas fueron detenidas por la Policía de Rivas, después que de la multitud salieron disparos de morteros. La Policía aún investiga quiénes dirigieron la entrada violenta al juzgado y causaron daños al inmueble, ya que podrían ser procesados.
De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, la pena para Everth José Víctor Ocón no podría ser menor a la pena máxima de 30 años, ya que es acusado por violación seguida de infanticidio.
QUINCE TESTIGOS
La fiscal departamental Isolda Ibarra entregó a la judicial Toruño el expediente que incluye testimonios de quince testigos, la mayoría vecinos que aseguran que Ocón merodeaba por la zona donde murió la niña, cerca de la hora en que el forense cree que falleció la pequeña.
Uno de los testigos afirma que escuchó los gritos de la menor y la fiscal dice que está recabando más pruebas, entre éstas “informes de biología, el dictamen forense, y evidencias materiales”.
Esperan los resultados de la investigación del suelo para hacer una comparación entre la tierra encontrada en el lugar donde yacía muerta la niña y la que le encontraron al acusado. Además está en proceso el análisis de la evidencia que hallaron en las uñas de la víctima.
La juez Toruño autorizó, a petición de la Fiscalía, que se le haga una investigación corporal a Ocón, para la extracción de fluidos biológicos, sangre y vellos de diversas partes del cuerpo.
CONTRA LA MADRE
La fiscal departamental dijo que si encuentran que la conducta de la madre de la niña asesinada “encuadra dentro de un tipo penal, el Ministerio (Público) va a proceder contra la madre”.
Explicó que hasta el momento “estamos pasando un análisis penal a las luces del Código de la Niñez y la Adolescencia y le estamos pidiendo la intervención al Ministerio de la Familia para proteger al otro niño (de cinco años y hermano de la niña asesinada) que aún continúa en una situación de riesgo, se le va a someter a la delegada para que ella valore la situación de riesgo del menor”.
“Es evidente y el sentir de nuestra ciudadanía es de un reproche social, moral, ante una situación que evidentemente expuso a la menor y lamentablemente hubo una consecuencia para la niña”, dijo la fiscal de Rivas al referirse al abandono en que estaba Cristina y su hermano, cuando sucedió el crimen.
TENSION
La abuela de la niña violada y asesinada, Cristina Jiménez, tuvo que ser asistida y llevada al hospital de Rivas al sufrir un desmayo ayer cuando el acusado por el crimen fue llevado a los juzgados.
El acusado Everth José Víctor Ocón no fue acompañado por ningún familiar, tampoco tenía abogado, por lo que la juez Ivett Toruño dijo que le asignaría uno.
Sólo Yanory Jiménez Ocón y Cristina Jiménez, madre y abuela de la víctima, pudieron estar en la audiencia preliminar.
Yanory y su madre tuvieron un encontronazo con la Policía, al reclamarle a un agente por haberse llevado a Everth, ya que lo pedían para lincharlo.
Entre la gente que llegó a repudiar al asesino había personas que señalaban a Yanory como co-responsable del crimen, porque había dejado solos a sus dos hijos.
PRUEBA
La fiscal departamental de Rivas, Isolda Ibarra, dijo que “en la vagina (de la niña) se encontraron espermatozoides y de acuerdo a un examen se determinó que el tipo secretorio y grupo sanguíneo era “O”; se le tomó saliva al acusado, se le hizo el mismo examen y concluimos que efectivamente el tipo secretor y grupo sanguíneo del acusado es “O”, por lo que ambos resultados coinciden”.