Roberto Pérez Solís
Unos 280 mil niños y niñas de ocho mil escuelas de educación primaria del país participaron en el II Censo Nacional de Talla realizado por los ministerios de Salud y Educación, entre el 23 y 27 de agosto.
Los niños censados corresponden al ciento por ciento de los estudiantes que cursan el primer grado. El propósito del censo es conocer los niveles de nutrición de estos pequeños, cuyas edades oscilan entre los seis y nueve años.
Gloria Navas, médico nutricionista de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aseguró que para los primeros días de noviembre los resultados del trabajo estarán listos para “saber cómo estamos y hacia dónde nos dirigimos”.
Con los resultados del censo se conocerán con mayor exactitud las zonas geográficas del territorio nacional que son afectadas por problemas de nutrición y por consiguiente las autoridades gubernamentales sabrán dónde dirigir con una mayor efectividad sus políticas de asistencia alimenticia y social.
Los resultados obtenidos también permitirán que tanto las instituciones estatales como privadas conozcan las causas que originan la desnutrición en las comunidades, el tipo de acceso que los pobladores tienen a los servicios básicos como salud, agua potable, entre otros.
CENSO PARA EL DESARROLLO
“Los datos que brinde el censo se convertirán en una valiosa línea de base que permitirá establecer y medir intervenciones, no solamente en alimentación o nutrición, sino que también en temas relacionados al desarrollo y a la erradicación de la pobreza”, agregó la doctora Navas.
En 1986, hace 18 años, se realizó el primer Censo Nacional de Talla en escolares de primer grado, encontrándose una prevalencia de retardo en talla del 22 por ciento en el grupo de 6 a 9 años a nivel nacional.