- Pánico en clase política tica por escándalo de corrupción
San José/ACAN-EFE, AFP
El ex presidente costarricense Rafael Ángel Calderón, al que se vincula con un hecho de corrupción en el Seguro Social, afirmó el lunes: “Estoy muy tranquilo”, pues “no he cometido delito”.
En sus primeras declaraciones desde que estalló el escándalo, este fin de semana, Calderón Fournier (1990-94) expresó su total confianza en los tribunales, aunque dijo que aún no ha sido notificado para ir a declarar.
Un juzgado de San José dictó impedimento de salida del país contra el ex presidente por haber recibido supuestamente 440,500 dólares provenientes de un préstamo que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) adquirió con el Gobierno de Finlandia para la compra de equipo médico a una firma de ese país.
“No he cometido ningún delito”, dijo a la prensa, frente a su residencia, el ex gobernante, abogado de 55 años. La vinculación de Calderón Fournier con las investigaciones en torno a este préstamo causó gran conmoción en la clase política de este país.
El mismo Calderón Fournier pidió la separación del partido que él mismo fundó hace 20 años, el Unidad Socialcristiana (PUSC), en el gobierno actualmente, y con el que llegó a la Presidencia en 1990.
Tras una reunión con su abogado, Gonzalo Castellón, el ex presidente indicó que no podía ahondar.
“Estamos ante una verdadera conmoción política, un terremoto político, porque la red de tráfico de influencias y de presunta corrupción ha tocado los niveles más altos de la cúpula política gobernante en los últimos 20 años”, declaró a la AFP el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Albino Vargas.
Un total de ocho millones de dólares fueron pagados por la Corporación Fischel, la mayor cadena farmacéutica del país, a funcionarios y políticos como “comisiones” por las gestiones que habrían realizado con el fin de facilitar la aprobación en 2001 de un préstamo de Finlandia, por 39.5 millones de dólares, en el que oficiaba de intermediaria.
El préstamo fue contraído por la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) para la compra de equipo médico en hospitales, el cual, según una investigación realizada por la propia entidad estatal, en muchos casos no era necesario o bien está subutilizado.
Según Vargas, “esto hay que profundizarlo y ojalá que las autoridades judiciales se reivindiquen plenamente y lo hagan con toda contundencia para saber adónde llegó hasta el último centavo de los ocho millones de dólares que presuponía el pago de comisiones por este crédito”.
Los recursos supuestamente recibidos por el ex presidente prevenían del denominado “Préstamo Finlandia”, aprobado por la Asamblea Legislativa en sólo tres días en el 2001, y tramitado en Costa Rica por la Corporación Fischel, representante de la compañía finlandesa Datex-Ohmeda.
Aún se desconoce cómo y quiénes se distribuyeron el resto de esos ocho millones de dólares. Se espera que en los próximos días se conocerán nombres de otros diputados (quienes aprobaron el crédito con un trámite rápido) y otras figuras políticas que también habrían recibido comisiones por este crédito.
El ex presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez, secretario general electo de la OEA, salió por la puerta trasera de un restaurante el domingo, para no responder a periodistas sobre el escándalo de corrupción que envuelve a su amigo y correligionario Calderón, afirmó la prensa local este lunes.